Varias ONG de Melilla denuncian la gestión de la acogida de personas durante el estado de alarma

Varias ONG de Melilla denuncian la falta de recursos disponibles, una gestión de acogida opaca e insuficiente y deficiencias de los servicios provistos durante la crisis sanitaria. Cientos de personas han visto limitados sus derechos más allá de lo establecido en la normativa reguladora del estado de alarma.

Médicos del Mundo, Save the Children, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), la Red Migrantes con Derechos y la Asociación Geum Dodou Melilla denuncian ante el Defensor del Pueblo la situación que personas migrantes, solicitantes de asilo, menores y jóvenes extutelados están viviendo durante el estado de alarma. Concretamente, ponen el foco en el recinto El V Pino, la plaza de toros, la mezquita del cementerio musulmán y el fuerte de Rostrogordo.

El V Pino ha albergado a unos 200 hombres y a una mujer, sin ventilación ni climatización. Las carpas se llenaron de goteras que caían directamente en las literas. Especialmente destacable era la situación de los aseos: tres váteres y una ducha en mal estado para todos.

No había servicio de lavandería, internet o teléfono, las personas referían escasez de comida y agua. Preocupaba especialmente la irregular atención sanitaria.

En la Plaza de Toros la situación es similar a día de hoy: acoge a más de 400 personas a quienes se les ha negado salir a la calle incluso en fase 1 y no hay espacio de cuarentena para las recién llegadas.

En ambos recintos, los problemas en los trámites administrativos han afectado a las personas que tenían pendiente regularizar sus situaciones. La Policía incluso obligó a muchos residentes a entregar sus pasaportes en el momento de confinarse en la plaza de toros.

En el caso del CETI, se ha doblado su capacidad de acogida durante todo el estado de alarma.

En la mezquita del Cementerio Musulmán y en el fuerte Rostrogordo las condiciones son mejores, a pesar de la precariedad.

Hasta Rostrogordo se trasladaron jóvenes del centro de menores La Purísima y se habilitó una zona de cuarentena para menores de fuera del sistema de acogida. En total unos 140 gozan de asistencia y cuidados, aunque la mitad han denunciado tener sarna.

Las ONG firmantes no tienen constancia de que se hayan dado charlas sobre la covid-19 ni repartido mascarillas, gel hidroalcohólico o guantes.

“La saturación crónica del CETI y la paralización de los traslados a la península de población norteafricana -incluidos los jóvenes que salen de la tutela administrativa de la ciudad autónoma, situación que les da derecho a la residencia en España- agrava la deficiente capacidad de acogida de Melilla”, apuntan las ONG.

Por todo ello, las entidades firmantes han elaborado un informe que recoge la vulneración de derechos de estas personas y han denunciado en una carta al Defensor del Pueblo, instándole a exigir responsabilidades.

Las ONG reclaman una gestión basada en los principios de solidaridad y responsabilidad de la política migratoria, centrada en la dignidad de la persona y en el respeto a los derechos humanos.