Organizaciones expertas en infancia y migración piden al Gobierno que el procedimiento de evaluación de la edad permita que las sentencias sean revisables con la documentación de los países de origen de los niños y niñas no acompañados

Madrid, 10 de Mayo de 2022. Un grupo de organizaciones, entre ellas Fundación Raíces, Plataforma de Infancia, Save the Children, CEAR, Servicio Jesuita a Migrantes, Extranjeristas en Red, Noves Vies, Fundación ANAR, Aldeas Infantiles SOS España  o Coordinadora Estatal de Plataformas Salesianas, han hecho llegar al Ministerio de Justicia un documento en el que hacen propuestas de modificación concretas al Anteproyecto de Ley por el que se regula el procedimiento de evaluación de la edad de los niños y niñas no acompañados, que actualmente se encuentra en fase de audiencia pública. 

Las organizaciones valoran positivamente algunos avances relevantes del texto sometido a consulta como la configuración del procedimiento judicial en la jurisdicción civil, la garantía del principio de presunción de minoría de edad en tanto se determina la edad y de la asistencia letrada, el carácter holístico de las pruebas, o la prohibición de desnudos integrales, exploraciones genitales y otras pruebas médicas invasivas. 

Sin embargo, las organizaciones expertas en infancia y migraciones consideran que hay determinadas cuestiones del anteproyecto que deberían ser modificadas para respetar plenamente la jurisprudencia del Tribunal Supremo, los Dictámenes del Comité de los Derechos del Niño y las recomendaciones del Defensor del Pueblo, y garantizar, de este modo, los derechos y la protección de los niños y niñas migrantes no acompañados. Estas instituciones han insistido en las deficiencias que presentan las diferentes pruebas diagnósticas de evaluación de la edad, especialmente las pruebas radiológicas que deben evitarse por su imprecisión al presentar amplios márgenes de error y poca fiabilidad, y en la prevalencia que hay que dar a la documentación de los países de origen de los niños y niñas sobre ninguna otra a la hora de determinar su edad. 

En este sentido, preocupa a las organizaciones que el texto sometido a consulta configura un procedimiento urgente, con plazos muy breves, que va a impedir que los niños y niñas que tengan que tramitar su documentación en los Consulados y Embajadas puedan aportarla a tiempo al procedimiento. Además es preocupante el hecho de que este procedimiento no permita que, una vez obtenida dicha documentación, pueda revisarse la edad ante el mismo Juez que la determinó. 

Para garantizar los derechos de los niños y niñas y evitar la existencia de una resolución judicial de evaluación de la edad que fijará una fecha de nacimiento ficticia y que, por tanto, resultará siempre contradictoria con la que fije la documentación posteriormente obtenida, las organizaciones hacen varias propuestas, entre ellas: 

  • La configuración del procedimiento como preferente, pero no urgente, para no limitar las facultades de los Jueces de suspensión o ampliación de plazos cuando se estime oportuno para hacer una adecuada evaluación de la edad.
  • El refuerzo del trámite de acudir a los países de origen, Consulados o Embajadas para obtener la documentación de los evaluados, incluyendo la previsión de suspensión del procedimiento en los supuestos en los que aún no se haya obtenido la misma. 
  • La previsión de un trámite de contestación escrita, con el objetivo de garantizar de forma más adecuada el derecho de defensa en un proceso que ventila cuestiones fundamentales necesitadas de especial protección
  • La previsión de que la sentencia que se dicte carezca de efectos de cosa juzgada, al contrario de lo que establece el texto, permitiendo que el Juzgado que conoció del asunto en primera instancia revise su decisión ante la aportación de la documentación del país de origen cuando esta se haya obtenido con posterioridad a la firmeza de la sentencia.

Para las organizaciones, la Ley debe prever un mecanismo ágil de revisión de la determinación de la edad realizada en todos aquellos casos en los que la evaluación se efectúe por métodos distintos de la valoración de la documentación; y este en ningún caso puede ser el recurso extraordinario de revisión de sentencias firmes ante el Tribunal Supremo, ya que la naturaleza de este recurso como extraordinario, exige en todo caso una interpretación restrictiva de los asuntos. Por ello piden que la sentencia carezca de efectos de cosa juzgada, sólo así se garantizará que ningún niño o niña se quede sin protección por causa de una evaluación inexacta, y se impedirá que los niños y niñas se vean en el limbo jurídico que provocaría contar con dos filiaciones distintas. 

Además, las organizaciones, que se han puesto a  disposición del Ministerio para contribuir a este proceso, han hecho llegar otras propuestas al Gobierno dirigidas a incrementar las garantías para reforzar la evaluación holística de la edad y la formación especializada de todos los profesionales que intervienen en el procedimiento, o a incluir la legitimación del abogado del niño o niña para iniciar el procedimiento.

El actual procedimiento de evaluación de la edad ha sido objeto de numerosas críticas por parte de diversas instituciones, como el Defensor del Pueblo o el Comité de Derechos del Niño, cuyos 14 dictámenes han puesto en evidencia las graves vulneraciones de derechos que supone. Del mismo modo, el Tribunal Supremo se ha pronunciado sobre el procedimiento de determinación de la edad consolidando un acervo jurisprudencial dejando claro que solamente podrá llevarse a cabo la determinación de la edad en el caso de personas sobre las que existan dudas sobre su minoría de edad de acuerdo con su apariencia física y se encuentren indocumentadas.

Informe Lumen VIII: Trabajando en los márgenes

Hoy en día el empleo es sin duda uno de los principales motores para subsistir y garantizar las condiciones de vida de cualquier persona, también de colectivos migrados. Un trabajo, cuando es digno, tiene la capacidad de generar ingresos suficientes para cubrir nuestras necesidades, pero no solo eso, sino que es una de las mejores herramientas de inclusión social y participación que existen.

En nuestro trabajo diario constatamos las ilusiones que las personas migrantes tienen a la hora de conseguir un empleo digno, pero también las presiones y expectativas que pesan en su proyecto migratorio. Factores como la irregularidad administrativa, los sectores precarizados e informales, las condiciones abusivas o la falta de protección por parte de las administraciones empujan a estos colectivos a trabajar, en muchas ocasiones, en la marginalidad.

En este Informe Lumen VIII, que lleva por título ‘Trabajando en los márgenes, empleo informal y migración’, nos queremos acercar a la informalidad en el empleo en España, analizando diferentes rostros que quedan al margen de derechos, los sectores donde la informalidad y sus consecuencias tiene mayor relevancia, y el trabajo de las entidades de la red SJM, a través del empleo de la Fundación San Juan del Castillo y del área de formación y empleo de sus centros Pueblos Unidos y Padre Rubio. Estas organizaciones ponen el foco en estos márgenes, acompañando, sirviendo y defendiendo donde otras administraciones y organizaciones no llegan.

Congreso de Justicia y Ecología Loyola 2022

El primer Congreso de Justicia y Ecología europeo tuvo lugar en Loyola del 28 al 31 de marzo, convocando a 153 delegados de 26 países de todas las redes del apostolado social en Europa y Oriente Próximo.

El Congreso reflejó lo que el P. Arturo Sosa nos introdujo al inicio del mismo: un espíritu de colaboración cada vez más profundo y de escucha mutua, como corresponde a una Iglesia sinodal. En este sentido, uno de los objetivos del Congreso era permitir una mayor integración del cuerpo apostólico y la alineación de todas nuestras redes (el Servicio Jesuita a Refugiados, la Red Xavier, los Centros Sociales, la Red EcoJesuit Europa y la red de delegados sociales) con las Preferencias Apostólicas Universales (PAU) entendidas como un todo inseparable.

Fue una bala de cañón en la pierna de Ignacio lo que le llevó de vuelta a Loyola para recuperarse, y lo que desencadenó su conversión. De estos hechos aislados pueden surgir grandes cambios históricos. Lo mismo que estamos viviendo hoy a muchos niveles tanto en el mundo de las migraciones, como con la emergencia climática, la guerra en Ucrania o la crisis energética. ¿A qué tipo de conversión nos está invitando Dios?

El tema de la transformación surgió el primer día al tratar la emergencia climática donde vimos la necesidad de una nueva forma de vivir y de ser en armonía con Dios, la Creación y los demás. Conscientes en particular de la llamada que nos hace el Papa Francisco en Laudato Si’ y Fratelli Tutti, expresamos un fuerte deseo de cambio. El principal motor de la destrucción ecológica no es el aumento de la población, sino la creciente desigualdad, especialmente el aumento de la riqueza entre los más ricos. ¿A dónde irán los pobres cuando grandes partes de la tierra se conviertan en desiertos?

Peregrinamos junto a los de Emaús y a tantas personas que viven en el camino. Muchas veces sufriendo la desesperanza, pero también encontrando sentido en el compartir, al “partir el pan”. Vivimos una época de desplazamientos masivos, provocados por las guerras, la pobreza, el cambio climático y la emergencia ecológica. No podemos permanecer en silencio ante el continuo horror en el Mediterráneo, la ruta migratoria más peligrosa del mundo, o los centros de detención.

Ante esta realidad, el JRS descubre cada día, la acogida, la promoción, la protección y la integración de los inmigrantes y refugiados que nos llevan al corazón mismo del Evangelio, exhortando a la Iglesia a que sea hospital de campaña, comunidad de hospitalidad. Todos los presentes se sintieron interpelados por el testimonio dado, y la invitación como familia ignaciana a seguir el ejemplo de promocionar una cultura de la hospitalidad. Como San Ignacio nos instaba: «La amistad de los pobres nos hace amigos del Rey eterno».

Una gran fuente de esperanza proviene del testimonio y las enseñanzas del Papa Francisco y de la Sección de Migrantes y Refugiados del Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral del Vaticano. Una invitación a encarar uno de los grandes retos que vivimos en Europa, el de la integración, la convivencia y la inclusión social. ¿Podremos vivir juntos?

Asimismo, sentimos una fuerte llamada a reelaborar nuestra forma de vida, de consumo, de relaciones personales y con la naturaleza. Una llamada a la sinodalidad y a reimaginar el poder como servicio, por el bien de los demás, para ser compartido en colaboración, cooperación y corresponsabilidad.

En el Congreso consideramos que los retos de la ecología y la migración son cuestiones de justicia interrelacionadas y deben integrarse mejor en nuestro testimonio y en nuestras acciones. Necesitamos ahora un compromiso profético y radical con la crisis ecológica del tipo que el JRS ha dado desde 1980 el desafío de los inmigrantes y los refugiados. Del mismo modo, hemos visto que no podemos separar la llamada a una conversión sinodal de una conversión pastoral, misionera y ecológica. Vimos la necesidad en el futuro de desarrollar y comprender mejor estas y otras interconexiones de justicia y a su vez vincularlas explícitamente a las cuatro PAU, que expresan nuestra misión evangélica hoy y nos dice en palabras del Padre General «cómo debemos vivir en lo que hacemos».

Más información en la web del Congreso de Loyola.

Nace ‘Semillas’, el podcast de SJM

En SJM hemos querido iniciar el año con un proyecto que llevamos a cabo con muchas ganas e ilusión. Un proyecto con el que esperamos dar a conocer cómo acompañamos a las personas migrantes y refugiadas en sus fases migratorias, de una manera cercana a toda la gente que forma parte de nuestra familia de SJM y su obra.

Este proyecto es ‘Semillas’, un podcast donde compartimos distintos momentos, trabajos, experiencias, puntos de vista y fuerza para afrontar cada uno de los retos que nos encontramos día a día en el proceso de acompañar, servir y defender a las personas migrantes y refugiadas, quienes ven constantemente sus derechos vulnerados.

En nuestro primer episodio, además de hablar de qué es el SJM y cómo trabaja, introducimos y analizamos, en la sección de MigraAcciones, cómo cada una de nuestras líneas estratégicas están enfocadas a servir y defender los derechos de todas estas personas. Por eso, hemos considerado importante hablar de la historia de esta organización; cómo los jesuitas comenzaron esta misión de caminar junto a las personas excluidas en busca de la justicia social desde el nacimiento de JRS en el año 1980.

Por otro lado, en este episodio entrevistamos a Jaime Pons, coordinador técnico de la red SJM, quien nos habla de los retos globales que presentan las migraciones hoy en día y en el futuro.

Esta primera entrega de ‘Semillas’ está conducida por dos compañeros de nuestro equipo de la Oficina Técnica de SJM en Madrid, Daniel Martínez y Pilar Sanz.

La transparencia es una de las cualidades principales en cualquier organización, por eso, queremos compartir la esencia de nuestro trabajo. También consideramos que esta es una forma original de hacerlo, donde buscamos un sentimiento de familia en la lucha por una sociedad donde se respeten los derechos humanos de todas las personas, en especial los de aquellas personas que se ven afectadas por guerras, persecución, falta de recursos o cualquier otra situación que haga que estos derechos se vean vulnerados.

Puedes escuchar aquí el primer episodio de nuestro podcast #Semillas:

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La acción de SJM para la acogida de personas desplazadas de Ucrania

Contexto

Según estimaciones de la Comisión Europea, entre 2,5 y 6,5 millones de ucranianos pueden verse obligados a desplazarse por el conflicto armado, y entre 1,2 y 3,2 millones de ellos y ellas solicitarán protección internacional.  Ante esta realidad, acogemos con satisfacción la respuesta de los Estados Miembros de la UE que ha activado el procedimiento para proporcionar protección temporal en casos de máxima afluencia de refugiados, tal y como prevé la Directiva de Protección Temporal, otorgando a los refugiados ucranianos automáticamente una autorización de residencia y trabajo en los estados miembros.

Queremos subrayar que todas las personas que huyen del conflicto en Ucrania deberían poder salir del país, independientemente de su nacionalidad. Una vez estén a salvo, y en condiciones de acogida adecuadas, las necesidades de protección de los nacionales de terceros países que no sean ucranianos pueden evaluarse de acuerdo con los procedimientos existentes y puede y debe facilitarse la repatriación de quienes deseen regresar a sus países de origen.

Además de la respuesta inmediata, los Estados Miembros de la UE deben debatir y acordar rápidamente un plan de reparto de responsabilidades, que incluya medidas claras de reubicación, para garantizar que la carga de trabajo de los países vecinos de Ucrania se mantenga bajo control y que puedan asegurarse las normas de protección y las condiciones de acogida de la UE. Por último, también es imprescindible reconocer las necesidades de protección de los ucranianos que ya estaban fuera del país cuando empezó el conflicto.

El Gobierno español se ha comprometido a adoptar las medidas necesarias para que las personas de origen ucraniano puedan permanecer y trabajar en nuestro país, acceder a la atención sanitaria y educativa, así como a las ayudas sociales que correspondan. En este sentido, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha iniciado los contactos y trámites para coordinar y preparar el dispositivo de acogida de personas procedentes de Ucrania. En diálogo con las Comunidades Autónomas y las entidades del sistema de acogida a refugiados está desarrollando los canales de información y acceso a la protección y a los derechos de acogida estableciendo puntos de atención en cada provincia para atender a las personas ucranianas.

Criterios comunes de actuación de SJM

En un contexto como el actual, nos sentimos conmovidas por la realidad y surge de nosotras el deseo de actuar, de aportar nuestro grano de arena en la acogida de personas que huyen de la guerra. En este momento de urgencia es fundamental equilibrar el deseo de ejercer hospitalidad con la necesidad de hacerlo en base a criterios que sostienen nuestro modo de proceder.

Universalidad, quenos lleva a no hacer distinción entre personas refugiadas y/o migrantes en otras circunstancias. Nuestra mirada compasiva y nuestra solidaridad se hace extensiva al conjunto de las personas que a diario abandonan sus hogares, de tantos países (Siria, Afganistán, Ucrania, Mali, Sudán, Yemen, Colombia, Venezuela, El Salvador, Nicaragua)  y por cualquier causa, y que son víctimas de diversas formas de violencia en el tránsito y en las fronteras. En este sentido nuestro primer objetivo es continuar ofreciendo atención a las personas que ya estamos acompañando y a la vez, mantener nuestras puertas abiertas para las que puedan llegar en el futuro.

Mayor necesidad, que fija nuestra atención en los “agujeros” del sistema de protección internacional y en el acompañamiento a las personas migrantes y refugiadas más vulnerables, especialmente aquellas que quedan al margen de la protección. Para ello tenemos en cuenta:

  • La subsidiariedad: evitar sustituir la acción del Estado y la creación de sistemas paralelos de protección.
  • La complementariedad: apoyar y extender el sistema de apoyo e integración en aquellos puntos en los que este es débil e insuficiente.
  • La adicionalidad: para extender las posibilidades de migración legal y segura y aumentar la capacidad de acogida del estado con programas de patrocinio comunitario u otras vías alternativas.
  • La integralidad: atender los procesos de inclusión e integración sostenibles y de largo recorrido para promover la inclusión y la participación de las personas de origen extranjero. 

Coordinación y trabajo en red, articulando nuestras capacidades, recursos y energías con las de otras organizaciones con las que compartimos trabajo y misión, porque sabemos que de esta forma dan un mayor fruto.

El papel de SJM ante las migraciones forzosas

En este marco, la aportación de las organizaciones del Servicio Jesuita a Migrantes, y de muchas otras, que tienen como misión la acogida de migrantes y refugiados se desarrollará, como ya se viene haciendo:

  • Ofreciendo servicios de primera acogida y orientación básica a personas recién llegadas, entre las que prevemos que durante los próximos meses se incrementará el número de personas de origen ucraniano. Desde SJM seguiremos informando y orientando a todas las personas sobre sus derechos y canalizando las mismas hacia el sistema de acogida a refugiados.
  • Desarrollando proyectos que faciliten la incorporación e integración de las personas migrantes y solicitantes de asilo a la sociedad, con el acento en la dimensión comunitaria y favoreciendo la creación de redes de apoyo.
  • Sosteniendo y ampliando los proyectos de hospitalidad, en los que son acogidas las personas – de cualquier origen – que – por cualquier motivo – no tienen posibilidad de acceder al sistema oficial de protección, así como las que necesitan protección durante períodos más largos porque la vulnerabilidad de su situación personal, social o familiar así lo requiere. A la vez y en la medida en que sea necesario, participaremos en la oferta de acogidas temporales de emergencia ante la posibilidad de colapso temporal del sistema de primera acogida.

Así, en el corto plazo, nuestro reto será fortalecer nuestras capacidades de atención para ampliar la respuesta a la realidad, ya sea por la llegada de personas de origen ucraniano que se suman a las que ya estamos acompañando, como por la disminución de recursos disponibles para proyectos que vayan más allá de la atención a la emergencia. En algunos territorios ya se han iniciado acciones dirigidas a dar respuesta a necesidades detectadas a nivel local por parte de las organizaciones que forman parte de la red SJM.

En el medio y largo plazo, nuestra mayor aportación será continuar fortaleciendo nuestra red de hogares y comunidades de hospitalidad, para que sigan estando al servicio de las personas en situación de mayor vulnerabilidad, favoreciendo su inclusión comunitaria y la vida compartida. El SJM quiere ayudar a canalizar y hacer sostenible en el tiempo la solidaridad ciudadana tratando de articular estos esfuerzos con el conjunto de la respuesta a Ucrania y, de fondo, con las realidades de la movilidad humana forzosa que son manifestaciones globales de una cuestión estructural de inestabilidad y violencia global.

Apoyar a la emergencia

El trabajo en el terreno (en Ucrania y en países vecinos) del JRS (Servicio Jesuita a Refugiados) es a día de hoy fundamental y requiere de nuestro apoyo, para hacerlo es posible hacer donaciones a través de la campaña de emergencia de las  organizaciones de cooperación internacional del Sector Social de la Compañía de Jesús en España: https://emergenciaucraniajesuitas.org/

El SJM pone a disposición un canal de atención para canalizar las posibles peticiones que puedan llegar, tanto consultas o dudas, como ofrecimientos de colaboración. Puedes contactar con el Servicio Jesuita a Migrantes para obtener más información: consultas@sjme.org


PUEDES APOYAR AQUÍ EL TRABAJO DE EMERGENCIA CON LA POBLACIÓN UCRANIANA DESPLAZADA

Mujeres en Marcha: mujeres migrantes, mujeres con derechos

  • Con motivo del día internacional de la mujer Alboan, Entreculturas, el Servicio Jesuita a Migrantes de España (SJM) y Fundación Ellacuría han presentado Mujeres en Marcha, una iniciativa que pone en el centro los derechos de las mujeres y niñas, con especial atención a los de las mujeres migrantes y refugiadas.

El centro Arrupe Etxea de Bilbao ha sido el escenario donde se ha presentado la iniciativa con una rueda de prensa en la que han participado un grupo de mujeres comunicadoras que recientemente han viajado a la República Democrática del Congo con el fin de salir al encuentro de mujeres que han sufrido violencias en sus procesos migratorios y que luchan por defender sus derechos desde distintos espacios. El acto ha sido conducido por la comunicadora Pili Kaltzada y ha contado con la participación de Sara Diego, técnica de incidencia política de Alboan; Caddy Adzuba, abogada y activista congoleña, Premio Princesa de Asturias a la Concordia 2014; África Baeta, periodista de EiTB; Jenny Paula Tenorio, colaboradora de la Fundación Ellacuría; y Lucía Rodríguez, responsable de Incidencia en Entreculturas.

Con el telón de fondo de la presentación del informe ‘Mujeres en Marcha, la realidad de las mujeres en los procesos migratorios’, se ha presentado una campaña de recogida de firmas en la plataforma visibles.org que pretende incorporar la perspectiva de género al Pacto de Migración y Asilo que la Unión Europea presentó en 2020.  Para ello, las organizaciones impulsoras lanzan cinco propuestas y recomendaciones para que las mujeres migrantes y refugiadas sean consideradas también en el centro de las políticas europeas en materia de protección e inclusión. El documento de la Unión no reconoce las violencias específicas que enfrentan las mujeres y que incrementa la discriminación y la desprotección.

Haz click aquí para firmar por los derechos de las mujeres migrantes

Respuestas humanitarias ante la crisis de Ucrania

Desde que el pasado jueves 24 de febrero de 2022 el gobierno ruso de Vladimir Putin decidiese iniciar una operación militar para invadir Ucrania, cientos de miles de personas han abandonado sus hogares para huir a países vecinos como Polonia, Hungría, Rumanía o Moldavia. A fecha de 2 de marzo, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) cifra en más de 1 millón las personas que ya han cruzado las fronteras exteriores en la primera semana de conflicto bélico. Según estimaciones de la Comisión Europea, entre 2,5 y 6,5 millones de ucranianos pueden verse obligados a desplazarse por el conflicto armado, y entre 1,2 y 3,2 millones de ellos y ellas solicitarán protección internacional. 

Las organizaciones sociales jesuitas que trabajamos con población migrante y refugiada hemos seguido con especial preocupación los acontecimientos en Ucrania. Nos unimos al Papa Francisco en el dolor por la “diabólica insensatez de la violencia” y en pedir a todas las partes que “se abstengan de cualquier acción que pueda causar más sufrimiento”. Las entidades de cooperación internacional (Alboan y Entreculturas) junto a la Red Xavier han activado un protocolo de emergencia para colaborar en la sostenibilidad de los programas humanitarios que el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) Europa y otras entidades de la Compañía de Jesús están llevando a cabo, movilizando recursos en todo el mundo para proporcionar apoyo inmediato en Ucrania y en los países vecinos. 

La respuesta de la Unión Europea: abogando por una respuesta acogedora.

La Comisión Europea ha propuesto la aplicación de la Directiva de Protección Temporal a los refugiados ucranianos, lo que les otorgaría automáticamente una autorización de residencia y trabajo en los estados miembros. La propuesta ha sido aprobada por la UE el jueves 3 de marzo en Bruselas.

Acogemos con satisfacción la respuesta positiva inicial de los Estados Miembros de la UE, decididos a reaccionar como Unión y a proporcionar protección a las personas que huyen de Ucrania y apoyamos firmemente la propuesta de activar el procedimiento para proporcionar protección temporal en casos de máxima afluencia de refugiados, tal y como prevé la Directiva de Protección Temporal.

Queremos subrayar que todas las personas que huyen del conflicto en Ucrania deberían poder salir del país, independientemente de su nacionalidad. Una vez estén a salvo, y en condiciones de acogida adecuadas, las necesidades de protección de los nacionales de terceros países que no sean ucranianos pueden evaluarse de acuerdo con los procedimientos existentes y puede y debe facilitarse la repatriación de quienes deseen regresar a sus países de origen.

Además de la respuesta inmediata, los Estados Miembros de la UE deben debatir y acordar rápidamente un plan de reparto de responsabilidades, que incluya medidas claras de reubicación, para garantizar que la carga de trabajo de los países vecinos de Ucrania se mantenga bajo control y que puedan garantizarse las normas de protección y las condiciones de acogida de la UE. Por último, también es imprescindible reconocer las necesidades de protección de los ucranianos que ya estaban fuera del país cuando empezó el conflicto.

A nivel español: voluntad de protección y diálogo de administraciones con entidades sociales.

El Gobierno español se ha comprometido “a estar alineado con la decisión que adopte el Consejo de la Unión Europea en lo relativo a la posible concesión de protección temporal en caso de afluencia masiva de personas desplazadas y a medidas de fomento de un esfuerzo equitativo entre los Estados miembros para acoger a dichas personas y asumir las consecuencias de su acogida”Según se recoge en la declaración institucional del 1 de marzo, “con respecto a los ciudadanos ucranianos que viven en España, se adoptarán las medidas necesarias para garantizar que puedan permanecer y trabajar en nuestro país, acceder a la atención sanitaria y educativa, así como a las ayudas sociales que correspondan».

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha iniciado los contactos y trámites para coordinar y preparar el dispositivo de acogida de personas procedentes de Ucrania. En los últimos días, se han llevado a cabo reuniones entre el Ministerio y las Comunidades Autónomas, con las ONGs que forman parte del sistema público de acogida de refugiados y con organizaciones de la comunidad ucraniana en España

La acción de JRS Europa y sus oficinas nacionales con la población que huye de Ucrania (comunicado del 1 de marzo).

En Ucrania: ayudar a los que huyen, apoyar a los desplazados internos.

En Lviv (Leópolis), donde está presente JRS, la situación de seguridad sigue siendo relativamente tranquila. Muchas personas están llegando desde otras partes de Ucrania. La mayoría pretende llegar a la frontera polaca y a menudo necesita apoyo o un lugar donde pasar la noche en su camino. La casa de refugiados de JRS, con una capacidad de alrededor de 20 personas, se utiliza actualmente con ese fin. También la casa de retiros de los jesuitas se ha convertido inmediatamente en una casa de tránsito para los desplazados.

En Rumanía: JRS en primera línea.

Entre el 24 y 28 de febrero, 70.000 personas pasaron de Ucrania a Rumanía. Unas 30.000 de ellas se fueron rápidamente a otros países de la UE, mientras que 28.000 optaron por quedarse. Por el momento, solo una pequeña minoría solicitó oficialmente asilo, por lo que la mayoría son legalmente migrantes y no tienen derecho a ser acogidos como solicitantes de asilo. Tanto las autoridades como los ciudadanos rumanos están mostrando un gran entusiasmo por acoger a las personas, aunque todavía es necesario coordinar las distintas respuestas.

JRS en Rumanía está prestando apoyo tanto en los centros para solicitantes de asilo a lo largo de las fronteras como a las personas que no están en los centros, proporcionando paquetes de bienvenida, actuando como mediador entre los donantes privados, las organizaciones gubernamentales y las personas necesitadas, apoyando a las personas para que lleguen a los aeropuertos y a las estaciones de tren, proporcionando alojamiento en el propio refugio de JRS y buscando más alojamiento para las personas necesitadas.

En Polonia y Hungría: crear y apoyar una infraestructura de acogida.

Polonia es por el momento el país que recibe más llegadas de personas procedentes de Ucrania. Muchos se están quedando con familiares y amigos, así como viajando a otros países de la UE. JRS se está movilizando para facilitar el transporte de las personas desde las fronteras, así como para proporcionar suministros básicos y apoyar a las personas en búsqueda de un alojamiento provisional a través de ayudas al alquiler. Se está organizando un apoyo adicional en forma de asistencia legal, administrativa y psicológica.

Por el momento, Hungría está recibiendo un número menor de personas, incluidos los húngaros que vivían al otro lado de la frontera en Ucrania. El gobierno ha expresado su voluntad de apoyar a los refugiados y la población húngara está reaccionando de forma muy acogedora. JRS tiene una pequeña presencia en el país y en este momento está evaluando la mejor manera de ser útil. Hungría es tradicionalmente un país de tránsito para los refugiados, pero en este caso, si el conflicto continúa, es probable que muchos ucranianos quieran quedarse. Por lo tanto, JRS ya está estudiando las necesidades de apoyo a medio plazo, como el apoyo al alojamiento a largo plazo, junto a las necesidades más inmediatas como el suministro de alimentos y atención sanitaria.

En el sureste de Europa: prepararse desde «la segunda línea».

Teniendo en cuenta la experiencia de la crisis de Crimea en 2014, JRS en el Sureste de Europa (Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Kosovo, Macedonia del Norte) también se está preparando para recibir a algunos refugiados ucranianos si el conflicto persiste. El plan de contingencia está preparado, incluyendo la búsqueda de posibles alojamientos en familias, parroquias y casas de los jesuitas. Se están estableciendo los contactos pertinentes con las autoridades gubernamentales y los municipios, como la ciudad de Zagreb en Croacia, para estar preparados con una respuesta basada en la hospitalidad en caso de necesidad.

PUEDES APOYAR AQUÍ LA ACCIÓN DE JRS CON LAS PERSONAS DESPLAZADAS POR LA GUERRA EN UCRANIA