Celebramos la reforma del Reglamento de Extranjería que mejorará la vida de niños, niñas y jóvenes que migran solos

La Reforma que aprueba hoy el Consejo de Ministros va a beneficiar a muchos niños, niñas y jóvenes que han estado padeciendo durante años las terribles consecuencias en sus vidas de un reglamento que tan solo ponía obstáculos y barreras insalvables a su integración social en España.

Organizaciones defensoras de derechos de la infancia y juventud migrante consideran un paso histórico hacia la inclusión de los niños y niñas que llegan solos a España, el que ha dado hoy el Consejo de Ministros aprobando la reforma del Reglamento de Extranjería, en relación con muchos de los artículos que les afectan.

La aprobación de la reforma de hoy del Consejo de Ministros va a beneficiar a miles de jóvenes, que han estado padeciendo durante años las terribles consecuencias que ha tenido en sus vidas un reglamento que tan solo ponía obstáculos y barreras insalvables a su integración, especialmente en su tránsito a la vida adulta.

Decenas de entidades y colectivos especializados en derechos de la infancia y de las personas migrantes, llevaban años denunciando las abusivas condiciones de un Reglamento que abocaba a la irregularidad administrativa y exclusión social a miles de adolescentes y jóvenes a los que la Ley de Extranjería, por otro lado, reconoce ser regulares a todos los efectos.

Con la Reforma de hoy tal y como estaba planteada en su última versión de agosto, y a la espera de conocer el texto definitivo que será publicado en el Boletín Oficial del Estado, lo que se pretende es dar respuesta a las necesidades reales de los niños y niñas migrantes, fundamentalmente en su transición a la vida adulta, facilitándoles el desarrollo de su proyecto de vida en España y favoreciendo en último término su integración duradera y efectiva en nuestra sociedad, teniendo en cuenta sus condiciones de especial vulnerabilidad, por su condición de infancia, de extranjería y de no contar con referentes familiares adultos en nuestro país.

¿Qué es el Patrocinio Comunitario?

El proyecto de Patrocinio Comunitario de Refugiados consiste en una iniciativa de Hospitalidad y acompañamiento por parte de la sociedad civil a las personas refugiadas que llegan a nuestro país en situación de vulnerabilidad, de manera que exista una integración real y segura en el lugar de llegada.

Este acompañamiento busca implicar a la comunidad local para que sea parte del proceso, que vea y tome conciencia de la urgencia y necesidades de las personas refugiadas para alcanzar una vida digna y, en común, busque soluciones efectivas. De esta manera se crea una actitud de «familia» entre los recién llegados, la sociedad civil y las administraciones públicas.

Esta iniciativa está impulsada por el ACNUR (Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados) en estrecha colaboración con, por un lado, los Gobiernos Centrales (Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones) y Autonómicos; y por otro lado, las organizaciones sociales (Cáritas Diocesanas, La Compañía de Jesús y el Servicio Jesuita a Migrantes) y la comunidad local.

Una de las grandes fortalezas de este proyecto es que se trata de una solución duradera de inclusión, acorde con los compromisos adoptados en el Pacto Mundial Sobre Refugiados, donde la comunidad se implica directamente con la labor de acogida e integración de los refugiados, acompañando y apoyando los procesos de integración y participación de las personas refugiadas en la comunidad, actuando como la red básica de soporte y acompañamiento y atendiendo en conjunto de necesidades materiales, afectivas y personales. Además, el programa complementa los programas estatales de recalentamiento y recalentamiento de refugiados, y refuerza la inclusión y cohesión social, implicando a las autoridades y a la sociedad civil.

La propuesta de integración consiste en la acogida durante un periodo de entre 18 y 24 meses de familias en condiciones de extrema vulnerabilidad. Así, gracias al Patrocinio Comunitario y sus voluntarios, aparte de la integración en la sociedad y la oportunidad de una nueva vida digna, se garantiza a las familias acogidas el derecho a protección internacional.

Hasta ahora, se han impulsado en alianza entre ACNUR y las administraciones públicas del Gobierno, tanto central como autonómico, desde finales de 2019 tres proyectos en tres regiones diferentes. En el País Vasco se inició con un proyecto piloto de acogida de 29 personas desde Jordania identificadas por sus equipos como casos especialmente vulnerables. Estas familias sirias son acompañadas en diferentes municipios del País Vasco mediante un convenio de colaboración con Cáritas Diocesana de Bilbao, Cáritas Diocesana de San Sebastián, Cáritas Diocesana de Vitoria y la Fundación Social Ignacio Ellacuría, con la intención de que pueda replicarse en otras Comunidades Autónomas de España.

En la Comunidad Valenciana, la Generalitat puso en marcha el proyecto de Patrocinio Comunitario desde octubre de 2020, con el apoyo social de SJM Valencia y las comunidades locales de la capital valenciana y el municipio de Alaquás.

En Tudela, el Centro Padre Lasa y la Fundación Civil San Francisco Javier participan en el proyecto ‘Somos’ junto al Gobierno de Navarra, la Dirección General de Políticas Migratorias y el Ayuntamiento de Tudela. Con esta iniciativa se acoge a dos familias sirias en la ciudad.

Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2021. «Hacia un ‘Nosotros’ cada vez más grande.

El próximo domingo 26 de septiembre se celebra, como cada año, la Jornada  Mundial del Migrante y Refugiado, con el objetivo de sensibilizar a  la sociedad sobre  los desafíos constantes que sufren los migrantes y refugiados en el mundo, personas en situación de vulnerabilidad  que buscan una vida digna en otros lugares. 

Es importante no olvidar el alcance tan catastrófico que ha tenido la pandemia en todos los rincones del mundo, con un mayor impacto en las personas más vulnerables de la sociedad, cuyos derechos humanos han quedado a un lado. Por ello, el Papa Francisco explica que “si conocemos su historia, podremos comprenderlos” y, de este modo, luchar y velar por los derechos de cada persona, entendiendo que miles de vidas que se ven obligadas a dejarlo todo atrás no han de quedar desamparadas. 

La (JMMR) Jornada Mundial del Migrante y Refugiado aboga por una concienciación social que deje a un lado, citando al Santo Padre, “nuestro miedo de los otros, de los desconocidos, de los marginados, de los forasteros que llaman a nuestra puerta en busca de protección, seguridad y un futuro mejor”, ensalzando nuestra humanidad, sin diferenciar una vida por su condición social o humana. 

Personas sin igualdad de oportunidades, destinadas a huir de sus hogares, familias enteras marginadas buscando un lugar donde sentirse seguras. Es una realidad innegable que hay que combatir y, por ello, la JMMR apoya e intercede por sus derechos de manera que podamos construir un “Nosotros” universal en una sociedad que entienda que todas las vidas son valiosas.

Para más información sobre la JMMR, accede aquí.

El viaje de Sineyi

Sineyi es venezolana, madre y solicitante de asilo. Ahora vive en Valencia, donde desde hace unos meses está construyendo una nueva vida para ella y su hija, Sidney, gracias al acompañamiento del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), después de un camino lleno de dificultades. Su historia de vida la pudimos conocer durante la rueda de prensa de la campaña Caminos de Hospitalidad #SumoMiCamino. Una historia tan dura como la de las miles de personas refugiadas y migrantes que se ven obligadas a dejarlo todo atrás, empujadas por la guerra, los conflictos o la persecución.

Durante la presentación, Sineyi relata cómo tuvo que marcharse de su país en 2018 en un clima de gran inestabilidad política. Abandonó su casa junto a su hija con apenas un par de maletas y sin saber el país de destino al que se dirigían. Recuerda cómo salieron de madrugada, a escondidas, y cómo trataba de tranquilizar a su hija. “Vamos a estar bien”, le repetía en el autobús hacia la frontera con Colombia.

Uno de sus mayores miedos era el riesgo de un encuentro con grupos armados. Cobran lo que llaman allá ‘la vacuna’ a todas las personas que se trasladan de un estado a otro”, nos explica. “Mi temor era mi hija, porque ellos toman a los niños, a los varones, para entrenarlos y a las niñas para prostituirlas. En el autobús le puse todas las bolsas que pude encima y recé para que no la vieran. Subieron cuatro hombres en dos ocasiones al autobús, diciendo: ‘lo que me guste, me lo voy a llevar’. Le quitaron el dinero al chófer. Pero logramos pasar y llegamos a la frontera con Colombia con el susto a flor de piel.

«Tenía que entregar los documentos en la oficina de inmigración para poder salir a Colombia. [El oficial de inmigración] me dijo que ‘la niña no sale porque los hijos son de la patria’ y lamentándolo mucho los niños no pueden salir del país”, recuerda. “Me sellaron el pasaporte, el de la niña no. Yo empecé a llorar. Las dos maletas pequeñas que era lo único que habíamos podido sacar las dejamos tiradas a un lado porque mi prioridad era sacar a mi hija. Le conmoví el corazón al chico y me selló el pasaporte de ella. Fueron tres horas de angustia.

Tras su paso por Colombia, Sineyi y su hija tomaron rumbo a España “esperando que todo saliera bien y que no hubiese más angustias y más desesperanza”. Sin embargo, las cosas tampoco fueron fáciles. Desde su llegada a nuestro país en mayo de 2018, tuvieron que enfrentarse muchas veces a la incomprensión y a procesos lentos y complejos a la hora de solicitar asilo político. Además, la pandemia empeoró todavía más su situación económica. “Fueron tres años de angustia”, explica con la voz quebrada.

Todo cambió cuando contactó con SJM Valencia y entraron en el programa de Hospitalidad, que cuenta con una red de pisos de acogida para personas refugiadas, migrantes y solicitantes de asilo. “En dos meses en el piso de acogida me han hecho sentir que estoy viva, que somos profesionales y que podemos desarrollarnos”, nos explica. “En enero me quería morir porque no le daba salida a mi vida y hoy, de verdad, me siento viva y siento que puedo seguir, que puedo avanzar”.

Las personas como Sineyi y su hija, que han tenido que dejar todo atrás y que están en un momento de máxima vulnerabilidad, merecen todo nuestro apoyo para poder seguir con sus vidas. Desde la red de proyectos de Hospitalidad, que llevamos a cabo las obras sociales de la Compañía de Jesús, seguimos acompañándolas, ofreciéndoles refugio, oportunidades y esperanza en estos momentos complejos de crisis.

Memoria Anual: Más de 30.500 personas acompañadas en la red SJM en 2020

El Servicio Jesuita a Migrantes publica un año más su Memoria Anual. El año 2020 ha sido un periodo intenso, en el que la pandemia covid descubrió la fragilidad colectiva, pero al mismo tiempo ha supuesto un tiempo de avance en la misión del SJM, que ha invitado a buscar respuestas comunes, más creativas y esperanzadas. Las entidades que forman parte de SJM han acompañado a 30.555 personas en 2020, de las cuales el 50% ha sido en espacios de primera acogida, muchos de ellos motivados y adaptados por la crisis social vivida debido al covid-19. Además, 817 personas han sido acogidas en comunidades de Hospitalidad, más de 5.600 han participado en programas de formación y empleo, más de 2.500 en itinerarios individualizados de acompañamiento psicosocial y jurídico, más de 1.880 mujeres han sido acompañadas en la línea específica, y alrededor de 7.200 personas han participado en iniciativas de ciudadanía, convivencia en la diversidad y sensibilización.

En 2020 se ha hecho presente y se ha consolidado el trabajo común desarrollado por las entidades que forman parte de la red SJM en 9 ciudades, así como la labor en alianza con otras organizaciones del Sector Social de la Compañía de Jesús y otras instituciones sociales y académicas jesuitas. La presencia y participación en redes externas, a nivel intraeclesial y europeo, amplía la mirada conjunta de acompañamiento al colectivo migrante en un mundo complejo, cambiante e interconectado.

En este tiempo de emergencia global se han desarrollado nuevos programas como el canal de atención virtual durante el estado de alarma o el lanzamiento de la serie de informes breves Lumen. La acogida en Hospitalidad ha priorizado el acompañamiento a aquellas personas más vulnerables. El trabajo en las fronteras interiores (CIE) y exteriores (Frontera Sur) ha supuesto nuevos retos más allá del trabajo cotidiano. Las otras líneas de trabajo han encontrado los espacios, adaptándose a una nueva realidad para seguir estando cerca de la población migrante, tratando de evitar la caída en la irregularidad y acompañando procesos de inclusión laboral, formativa y social.

SJM es un equipo humano que trabaja para acompañar, servir y defender los procesos de integración de las personas migrantes y sus derechos, buscando incidir y reflexionar para generar un debate público sobre las políticas en materia de migraciones. Está formado, según se recoge en esta Memoria, por 115 personas contratadas en las entidades miembro de la red, otras 11 en las oficinas técnicas y 1.322 personas voluntarias en diversos espacios e iniciativas. A todas ellas y a todas las personas que hacen posible la misión de SJM, muchas gracias por seguir estando cerca en un año tan complejo.

Por la reforma del Reglamento de Extranjería para la integración de jóvenes que migran solos

La reforma del Reglamento de Extranjería propuesta por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y aún pendiente de aprobación por el Gobierno, supondría una apuesta por mejorar la vida de muchos jóvenes que llegaron solos a nuestro país y aún viven con nosotros. Desde SJM lanzamos la campaña #SoloConUnaOportunidad: una forma de visibilizar el impacto que esta decisión política tendría en la vida de miles de jóvenes migrantes. Actualmente, personas como Mohammed ven paralizada su trayectoria vital, ya que deben renovar sus papeles cumpliendo requisitos económicos pensados para población con alto poder adquisitivo. Con esta reforma, estos jóvenes podrían obtener un régimen de permisos de residencia ajustados a su realidad. Una medida que supondría mayor estabilidad en la situación administrativa de Mohamed, para poder centrarse exclusivamente en su curso de jardinería y en sus futuras oportunidades laborales.  

Además del desafío que supone migrar siendo menor de edad, sin compañía y sin redes de apoyo, los y las menores no acompañados que llegan a nuestro país se enfrentan a una regulación de extranjería que no se ajusta a su realidad vital y que exige requisitos de difícil alcance para continuar teniendo una autorización de residencia una vez son mayores de edad. Ante estas dificultades, el Ministerio ha publicado el pasado mes de marzo un borrador de propuesta de modificación de los artículos del Reglamento de Extranjería que regulan el régimen de los y las menores no acompañados, así como de aquellos jóvenes que acceden a la vida adulta tras haber estado tutelados por una administración. Este borrador se someterá a debate para su aprobación en el seno del Gobierno de España en el futuro inmediato. De la voluntad política depende esta decisión con la que miles de personas podrían optar a tener un futuro digno en nuestra sociedad.

¿Qué novedades incluiría esta reforma?

Consulta en esta tabla los principales cambios que se proponen:

CONSULTA LAS PRINCIPALES NOVEDADES

Con la campaña #SoloConUnaOportunidad, jóvenes como Mohammed, que forman parte de algunos de los recursos de acompañamiento de la red SJM con este colectivo, cuentan sus planes de futuro que hoy por hoy siguen paralizados a la espera de una oportunidad que les permita participar plenamente en la sociedad y tener un proyecto vital más estable.

Esta campaña se enmarca dentro del trabajo conjunto de un grupo de organizaciones de sociedad civil en defensa de los derechos de la infancia migrante.

CONUSLTA EL COMUNICADO DE PRENSA CONJUNTO

#SoloConUnaOportunidad: por la reforma del Reglamento de Extranjería para la integración de jóvenes que migran solos

La reforma del Reglamento de Extranjería propuesta por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y aún pendiente de aprobación por el Gobierno, supondría una apuesta por mejorar la vida de muchos jóvenes que llegaron solos a nuestro país y aún viven con nosotros. Desde SJM lanzamos la campaña #SoloConUnaOportunidad: una forma de visibilizar el impacto que esta decisión política tendría en la vida de miles de jóvenes migrantes. Actualmente, personas como Mohammed ven paralizada su trayectoria vital, ya que deben renovar sus papeles cumpliendo requisitos económicos pensados para población con alto poder adquisitivo. Con esta reforma, estos jóvenes podrían obtener un régimen de permisos de residencia ajustados a su realidad. Una medida que supondría mayor estabilidad en la situación administrativa de Mohamed, para poder centrarse exclusivamente en su curso de jardinería y en sus futuras oportunidades laborales.  

Además del desafío que supone migrar siendo menor de edad, sin compañía y sin redes de apoyo, los y las menores no acompañados que llegan a nuestro país se enfrentan a una regulación de extranjería que no se ajusta a su realidad vital y que exige requisitos de difícil alcance para continuar teniendo una autorización de residencia una vez son mayores de edad. Ante estas dificultades, el Ministerio ha publicado el pasado mes de marzo un borrador de propuesta de modificación de los artículos del Reglamento de Extranjería que regulan el régimen de los y las menores no acompañados, así como de aquellos jóvenes que acceden a la vida adulta tras haber estado tutelados por una administración. Este borrador se someterá a debate para su aprobación en el seno del Gobierno de España en el futuro inmediato. De la voluntad política depende esta decisión con la que miles de personas podrían optar a tener un futuro digno en nuestra sociedad.

¿Qué novedades incluiría esta reforma?

Consulta en esta tabla los principales cambios que se proponen:

Con la campaña #SoloConUnaOportunidad, jóvenes como Mohammed, que forman parte de algunos de los recursos de acompañamiento de la red SJM con este colectivo, cuentan sus planes de futuro que hoy por hoy siguen paralizados a la espera de una oportunidad que les permita participar plenamente en la sociedad y tener un proyecto vital más estable.

Esta campaña se enmarca dentro del trabajo conjunto de un grupo de organizaciones de sociedad civil en defensa de los derechos de la infancia migrante.

#SumoMiCamino: caminatas solidarias por una sociedad de hospitalidad con las personas refugiadas

Bajo el lema #SumoMiCamino, las organizaciones del Sector Social de la Compañía de Jesús en España (Red Mimbre, Servicio Jesuita a Migrantes, Alboan y Entreculturas) han presentado esta mañana la iniciativa Caminos de Hospitalidad.

Una invitación a la ciudadanía a ponerse en el lugar de las personas refugiadas y desplazadas y hacer caminatas solidarias para reclamar una Europa de Hospitalidad y de defensa de los Derechos Humanos a través de un Pacto por la Hospitalidad.

Con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas (que se celebra el próximo 20 de junio), las organizaciones del Sector Social de la Compañía de Jesús en España (Red Mimbre, Servicio Jesuita a Migrantes, Alboan y Entreculturas) han reclamado esta mañana en una rueda de prensa una Europa de Hospitalidad y de defensa de los Derechos Humanos a través de la iniciativa Caminos de Hospitalidad.

Estos caminos se inspiran en el legado del jesuita Frans Van der Lugt  que vivió durante 50 años en Siria donde fue asesinado en 2014 y donde realizaba caminos de fraternidad con personas de diferentes orígenes y creencias religiosas. “En homenaje a ello seguimos promoviendo caminos para simbolizar esa esencia de unidad de los pueblos más allá de ideologías, creencias religiosas, origen, género: la voluntad de la fraternidad, la convivencia armoniosa entre diferentes religiones y culturas, el rechazo a toda forma de violencia armada y a la desigualdad y la hostilidad” ha explicado Raquel Martín, Directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Entreculturas.

El contexto actual caracterizado por tensiones sociales y políticas provocadas por la Covid-19 y por otras crisis estructurales que se prolongan en el tiempo que afectan en mayor medida a los colectivos más vulnerables lleva a miles de personas refugiadas a ponerse en movimiento, a emprender caminos inciertos en los que viven situaciones de desprotección, discriminación y de vulneración constante de sus derechos. Son caminos peligrosos en los que arriesgan e incluso pierden la vida y buen ejemplo de ello son las recientes imágenes de miles de personas que tratan de llegar a las Islas Canarias y Ceuta. Luis Arancibia, Delegado del Sector Social de la Compañia de Jesús ha explicado que “ante esta realidad no nos conformamos, desde las obras del Sector Social de la Compañía de Jesús lanzamos esta propuesta en la que invitamos a la ciudadanía a ponerse en el lugar de las personas refugiadas y desplazadas, a movilizarse por los valores de la hospitalidad y la acogida digna a través de un Pacto por la Hospitalidad”.

Los últimos datos, de mediados de 2020, muestran que el 3,6% (280.6 millones) de la población mundial reside en un país distinto al de nacimiento, “entre quienes 79,5 millones (alrededor del 1% de la población mundial) son personas que se han visto forzadas a abandonar su país; la mayoría (el 73%) trasladándose a países vecinos al de origen” ha recordado Pablo Funes, Coordinador de Cooperación Internacional de Entreculturas. Las causas que provocan la huida de las personas desplazadas forzosamente, los obstáculos que se encuentran en el tránsito y las condiciones a las que se enfrentan en el país de destino sitúan a las personas refugiadas y migrantes en situaciones de desprotección, discriminación y de vulneración constante de sus derechos.

Durante la rueda de prensa se han podido escuchar testimonios como los de Abir Ahmad Sabra, profesora de inglés en el centro educativo de Servicio Jesuita a Refugiados Nicolas Kluiters, Líbano, quien ha hablado de la importancia de la educación para los menores refugiados y de la “enorme responsabilidad que tenemos acompañando a las personas refugiadas en su camino, su camino es nuestro camino”. En esta línea, Sineyi Zambrano, solicitante de asilo en España ha relatado su camino de refugio desde que salió de Venezuela en 2018 hasta el día de hoy y cómo de importante están siendo para ella los pisos de acogida del Servicio Jesuita a Migrantes. “Hace tres años que llegué a España y ahora siento que estoy comenzando mi camino, que estoy construyendo mi futuro. Mi hija y yo tenemos una estabilidad. Es fundamental para nosotras sentirnos acogidas, acompañadas y sentir que hay personas e instituciones que se preocupan por nosotras” ha explicado.

Esta situación “nos llama a tratar de cubrir cinco brechas: la brecha del viaje ante la ausencia de vías seguras y legales; la de las fronteras, donde se deben respetar los derechos humanos; la de la inclusión para evitar desprotección e irregularidad; la de construir tejidos sociocomunitarios; y la brecha de convivencia para construir nuevos discursos, valores y modos de convivencia que nos permitan caminar en la construcción de una familia humana y una nueva sociedad” según  ha declarado Jaime Pons, Coordinador del Área de Hospitalidad en el Servicio Jesuita a Migrantes. Además, se han presentado diez medidas necesarias que hay que poner en marcha para garantizar los Derechos Humanos y la inclusión de las personas desplazadas forzosamente.

Todas las personas que quieran sumarse a esta iniciativa “podrán hacerlo a través de diferentes iniciativas que encontrarán en la web de Caminos de Hospitalidad o a través de #SumoMiCamino” concluía Dani Martínez, Coordinador de la Campaña Hospitalidad.

#SumoMiCamino de Hospitalidad para las personas refugiadas

Con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas, que se conmemora el próximo 20 de junio, desde la campaña Hospitalidad las organizaciones del Sector Social de la Compañía de Jesús en España (la Red Mimbre, el Servicio Jesuita a Migrantes, Alboan y Entreculturas) lanzamos, un año más, la iniciativa Caminos de Hospitalidad.

Bajo el lema #SumoMiCamino, invitamos a la ciudadanía a ponerse en el lugar de las personas refugiadas y desplazadas, y reclamamos una Europa de Hospitalidad y de defensa de los Derechos Humanos. Una Europa cuyas fronteras (Canarias, los Alpes, la Frontera Sur…) nos duelen y nos interpelan, y en las que, en los últimos meses, a pesar del contexto de crisis sanitaria que vivimos, miles de personas y familias en el mundo siguen viéndose obligadas a ponerse en camino.

Por una Europa de Hospitalidad y Derechos Humanos

Las causas que provocan la huida de las personas desplazadas forzosamente, los obstáculos que se encuentran en el tránsito y las condiciones a las que se enfrentan en el país de destino sitúan a las personas refugiadas y migrantes en situaciones de desprotección, discriminación y de vulneración constante de sus derechos.

Desde el Sector Social de la Compañía de Jesús en España no nos conformamos ante esta realidad. Por eso, nos unimos en este Pacto por la Hospitalidad en el que seguimos reclamando una respuesta integral que defienda el derecho a una migración segura en todas sus fases, y que construya nuevos discursos, valores y modos de convivencia que nos permitan caminar en la construcción de una familia humana y una nueva sociedad. Y seguimos, también, trabajando con ellas, tanto en España como en otros países:

  • Desde Entreculturas y Alboan, acompañamos a las personas refugiadas y desplazadas en más de 20 países de África, Asia y América Latina. Aseguramos que tengan acceso a los servicios básicos, poniendo un foco especial en fomentar el empoderamiento de las mujeres a través de iniciativas productivas, y en asegurar que la infancia refugiada reciba una educación de calidad.
  • Desde el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), a través de experiencias diversas de hospitalidad (redes de familias, comunidades de acogida, patrocinio comunitario…), buscamos soluciones estables para la acogida e integración para más de 320 personas refugiadas y migrantes que viven en nuestro país.
  • Desde la Red Mimbre, acompañamos los procesos de inserción socioeducativos y laborales de la infancia, adolescencia y sus familias en 13 barrios de 6 ciudades españolas. Apoyando su crecimiento personal y vital desde los contextos sociales, culturales y económicos de clara desventaja y vulnerabilidad donde viven, explicitando de esta manera sus derechos, el ejercicio de la justicia y solidaridad social. Bien en centros de acogida residencial o en el día a día de sus barrios.

#SumoMiCamino del 1 al 20 de junio

Este año los Caminos de Hospitalidad tendrán lugar, manteniendo todas las medidas de seguridad necesarias, entre el 1 y el 20 de junio. Animamos a la ciudadanía a:

  • Sumar su camino en el formato que prefieran (a través de caminatas urbanas, senderismo, etc.).
  • Hacer una lectura de nuestro Pacto por la Hospitalidad y nuestras peticiones políticas al final de su camino, y sumarse a ellos a través de nuestra petición en Visibles.
  • Difundir la iniciativa a través de las redes sociales con el hashtag #SumoMiCamino.
  • Y colaborar con nuestra red de Hospitalidad, para ayudarnos a seguir ofreciendo acompañamiento y acogida a las personas refugiadas y migrantes, tanto en los países de origen como en su tránsito y llegada a España, y a seguir incidiendo y sensibilizando para lograr unas políticas justas.