Organizaciones expertas en infancia y migración piden al Gobierno que el procedimiento de evaluación de la edad permita que las sentencias sean revisables con la documentación de los países de origen de los niños y niñas no acompañados

Madrid, 10 de Mayo de 2022. Un grupo de organizaciones, entre ellas Fundación Raíces, Plataforma de Infancia, Save the Children, CEAR, Servicio Jesuita a Migrantes, Extranjeristas en Red, Noves Vies, Fundación ANAR, Aldeas Infantiles SOS España  o Coordinadora Estatal de Plataformas Salesianas, han hecho llegar al Ministerio de Justicia un documento en el que hacen propuestas de modificación concretas al Anteproyecto de Ley por el que se regula el procedimiento de evaluación de la edad de los niños y niñas no acompañados, que actualmente se encuentra en fase de audiencia pública. 

Las organizaciones valoran positivamente algunos avances relevantes del texto sometido a consulta como la configuración del procedimiento judicial en la jurisdicción civil, la garantía del principio de presunción de minoría de edad en tanto se determina la edad y de la asistencia letrada, el carácter holístico de las pruebas, o la prohibición de desnudos integrales, exploraciones genitales y otras pruebas médicas invasivas. 

Sin embargo, las organizaciones expertas en infancia y migraciones consideran que hay determinadas cuestiones del anteproyecto que deberían ser modificadas para respetar plenamente la jurisprudencia del Tribunal Supremo, los Dictámenes del Comité de los Derechos del Niño y las recomendaciones del Defensor del Pueblo, y garantizar, de este modo, los derechos y la protección de los niños y niñas migrantes no acompañados. Estas instituciones han insistido en las deficiencias que presentan las diferentes pruebas diagnósticas de evaluación de la edad, especialmente las pruebas radiológicas que deben evitarse por su imprecisión al presentar amplios márgenes de error y poca fiabilidad, y en la prevalencia que hay que dar a la documentación de los países de origen de los niños y niñas sobre ninguna otra a la hora de determinar su edad. 

En este sentido, preocupa a las organizaciones que el texto sometido a consulta configura un procedimiento urgente, con plazos muy breves, que va a impedir que los niños y niñas que tengan que tramitar su documentación en los Consulados y Embajadas puedan aportarla a tiempo al procedimiento. Además es preocupante el hecho de que este procedimiento no permita que, una vez obtenida dicha documentación, pueda revisarse la edad ante el mismo Juez que la determinó. 

Para garantizar los derechos de los niños y niñas y evitar la existencia de una resolución judicial de evaluación de la edad que fijará una fecha de nacimiento ficticia y que, por tanto, resultará siempre contradictoria con la que fije la documentación posteriormente obtenida, las organizaciones hacen varias propuestas, entre ellas: 

  • La configuración del procedimiento como preferente, pero no urgente, para no limitar las facultades de los Jueces de suspensión o ampliación de plazos cuando se estime oportuno para hacer una adecuada evaluación de la edad.
  • El refuerzo del trámite de acudir a los países de origen, Consulados o Embajadas para obtener la documentación de los evaluados, incluyendo la previsión de suspensión del procedimiento en los supuestos en los que aún no se haya obtenido la misma. 
  • La previsión de un trámite de contestación escrita, con el objetivo de garantizar de forma más adecuada el derecho de defensa en un proceso que ventila cuestiones fundamentales necesitadas de especial protección
  • La previsión de que la sentencia que se dicte carezca de efectos de cosa juzgada, al contrario de lo que establece el texto, permitiendo que el Juzgado que conoció del asunto en primera instancia revise su decisión ante la aportación de la documentación del país de origen cuando esta se haya obtenido con posterioridad a la firmeza de la sentencia.

Para las organizaciones, la Ley debe prever un mecanismo ágil de revisión de la determinación de la edad realizada en todos aquellos casos en los que la evaluación se efectúe por métodos distintos de la valoración de la documentación; y este en ningún caso puede ser el recurso extraordinario de revisión de sentencias firmes ante el Tribunal Supremo, ya que la naturaleza de este recurso como extraordinario, exige en todo caso una interpretación restrictiva de los asuntos. Por ello piden que la sentencia carezca de efectos de cosa juzgada, sólo así se garantizará que ningún niño o niña se quede sin protección por causa de una evaluación inexacta, y se impedirá que los niños y niñas se vean en el limbo jurídico que provocaría contar con dos filiaciones distintas. 

Además, las organizaciones, que se han puesto a  disposición del Ministerio para contribuir a este proceso, han hecho llegar otras propuestas al Gobierno dirigidas a incrementar las garantías para reforzar la evaluación holística de la edad y la formación especializada de todos los profesionales que intervienen en el procedimiento, o a incluir la legitimación del abogado del niño o niña para iniciar el procedimiento.

El actual procedimiento de evaluación de la edad ha sido objeto de numerosas críticas por parte de diversas instituciones, como el Defensor del Pueblo o el Comité de Derechos del Niño, cuyos 14 dictámenes han puesto en evidencia las graves vulneraciones de derechos que supone. Del mismo modo, el Tribunal Supremo se ha pronunciado sobre el procedimiento de determinación de la edad consolidando un acervo jurisprudencial dejando claro que solamente podrá llevarse a cabo la determinación de la edad en el caso de personas sobre las que existan dudas sobre su minoría de edad de acuerdo con su apariencia física y se encuentren indocumentadas.

Publicamos una Guía Práctica con las claves para tramitar permisos de residencia y trabajo para menores tutelados y jóvenes extutelados migrantes.

La reforma del Reglamento de Extranjería de noviembre de 2021, con la entrada en vigor del Real Decreto 903/2021, ha marcado un antes y un después en la regulación jurídica de los y las jóvenes que migran solos hacia España. La normativa anterior planteaba requisitos que la mayoría de los jóvenes no eran capaces de cumplir, teniendo que enfrentarse a numerosos obstáculos que les impedían continuar con sus planes de futuro y alcanzar sus sueños. En su lugar, contamos en la actualidad con un marco normativo más flexible que se adapta mejor a las particularidades de los menores extranjeros no acompañados y jóvenes extutelados.

Con la publicación de esta guía buscamos ofrecer a todas las personas que trabajan en su día a día con la infancia y juventud migrante y a los propios jóvenes extranjeros algunas claves para que puedan realizar los trámites necesarios para mantener u obtener una autorización de residencia y trabajo que les ayude en su camino a la autonomía e inserción socio-laboral. Se incluyen los aspectos a tener en cuenta desde su llegada al territorio español para su regularización una vez alcanzada la mayoría de edad, así como la renovación de estas autorizaciones.

Buscamos aportar un enfoque práctico, compartiendo los pasos a seguir y la documentación necesaria a presentar para evitar que estos jóvenes caigan en una situación de irregularidad sobrevenida, y participar en el fomento de buenas prácticas que aligeren los procesos burocráticos y se centren en lo más importante: el acompañamiento y la inclusión de todos los jóvenes que están en España.

CONSULTA AQUÍ LA GUÍA PARA LA TRAMITACIÓN DE LA SOLICITUD Y RENOVACIÓN DEL PERMISO DE RESIDENCIA Y TRABAJO EN ESPAÑA.

La acción de SJM para la acogida de personas desplazadas de Ucrania

Contexto

Según estimaciones de la Comisión Europea, entre 2,5 y 6,5 millones de ucranianos pueden verse obligados a desplazarse por el conflicto armado, y entre 1,2 y 3,2 millones de ellos y ellas solicitarán protección internacional.  Ante esta realidad, acogemos con satisfacción la respuesta de los Estados Miembros de la UE que ha activado el procedimiento para proporcionar protección temporal en casos de máxima afluencia de refugiados, tal y como prevé la Directiva de Protección Temporal, otorgando a los refugiados ucranianos automáticamente una autorización de residencia y trabajo en los estados miembros.

Queremos subrayar que todas las personas que huyen del conflicto en Ucrania deberían poder salir del país, independientemente de su nacionalidad. Una vez estén a salvo, y en condiciones de acogida adecuadas, las necesidades de protección de los nacionales de terceros países que no sean ucranianos pueden evaluarse de acuerdo con los procedimientos existentes y puede y debe facilitarse la repatriación de quienes deseen regresar a sus países de origen.

Además de la respuesta inmediata, los Estados Miembros de la UE deben debatir y acordar rápidamente un plan de reparto de responsabilidades, que incluya medidas claras de reubicación, para garantizar que la carga de trabajo de los países vecinos de Ucrania se mantenga bajo control y que puedan asegurarse las normas de protección y las condiciones de acogida de la UE. Por último, también es imprescindible reconocer las necesidades de protección de los ucranianos que ya estaban fuera del país cuando empezó el conflicto.

El Gobierno español se ha comprometido a adoptar las medidas necesarias para que las personas de origen ucraniano puedan permanecer y trabajar en nuestro país, acceder a la atención sanitaria y educativa, así como a las ayudas sociales que correspondan. En este sentido, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha iniciado los contactos y trámites para coordinar y preparar el dispositivo de acogida de personas procedentes de Ucrania. En diálogo con las Comunidades Autónomas y las entidades del sistema de acogida a refugiados está desarrollando los canales de información y acceso a la protección y a los derechos de acogida estableciendo puntos de atención en cada provincia para atender a las personas ucranianas.

Criterios comunes de actuación de SJM

En un contexto como el actual, nos sentimos conmovidas por la realidad y surge de nosotras el deseo de actuar, de aportar nuestro grano de arena en la acogida de personas que huyen de la guerra. En este momento de urgencia es fundamental equilibrar el deseo de ejercer hospitalidad con la necesidad de hacerlo en base a criterios que sostienen nuestro modo de proceder.

Universalidad, quenos lleva a no hacer distinción entre personas refugiadas y/o migrantes en otras circunstancias. Nuestra mirada compasiva y nuestra solidaridad se hace extensiva al conjunto de las personas que a diario abandonan sus hogares, de tantos países (Siria, Afganistán, Ucrania, Mali, Sudán, Yemen, Colombia, Venezuela, El Salvador, Nicaragua)  y por cualquier causa, y que son víctimas de diversas formas de violencia en el tránsito y en las fronteras. En este sentido nuestro primer objetivo es continuar ofreciendo atención a las personas que ya estamos acompañando y a la vez, mantener nuestras puertas abiertas para las que puedan llegar en el futuro.

Mayor necesidad, que fija nuestra atención en los “agujeros” del sistema de protección internacional y en el acompañamiento a las personas migrantes y refugiadas más vulnerables, especialmente aquellas que quedan al margen de la protección. Para ello tenemos en cuenta:

  • La subsidiariedad: evitar sustituir la acción del Estado y la creación de sistemas paralelos de protección.
  • La complementariedad: apoyar y extender el sistema de apoyo e integración en aquellos puntos en los que este es débil e insuficiente.
  • La adicionalidad: para extender las posibilidades de migración legal y segura y aumentar la capacidad de acogida del estado con programas de patrocinio comunitario u otras vías alternativas.
  • La integralidad: atender los procesos de inclusión e integración sostenibles y de largo recorrido para promover la inclusión y la participación de las personas de origen extranjero. 

Coordinación y trabajo en red, articulando nuestras capacidades, recursos y energías con las de otras organizaciones con las que compartimos trabajo y misión, porque sabemos que de esta forma dan un mayor fruto.

El papel de SJM ante las migraciones forzosas

En este marco, la aportación de las organizaciones del Servicio Jesuita a Migrantes, y de muchas otras, que tienen como misión la acogida de migrantes y refugiados se desarrollará, como ya se viene haciendo:

  • Ofreciendo servicios de primera acogida y orientación básica a personas recién llegadas, entre las que prevemos que durante los próximos meses se incrementará el número de personas de origen ucraniano. Desde SJM seguiremos informando y orientando a todas las personas sobre sus derechos y canalizando las mismas hacia el sistema de acogida a refugiados.
  • Desarrollando proyectos que faciliten la incorporación e integración de las personas migrantes y solicitantes de asilo a la sociedad, con el acento en la dimensión comunitaria y favoreciendo la creación de redes de apoyo.
  • Sosteniendo y ampliando los proyectos de hospitalidad, en los que son acogidas las personas – de cualquier origen – que – por cualquier motivo – no tienen posibilidad de acceder al sistema oficial de protección, así como las que necesitan protección durante períodos más largos porque la vulnerabilidad de su situación personal, social o familiar así lo requiere. A la vez y en la medida en que sea necesario, participaremos en la oferta de acogidas temporales de emergencia ante la posibilidad de colapso temporal del sistema de primera acogida.

Así, en el corto plazo, nuestro reto será fortalecer nuestras capacidades de atención para ampliar la respuesta a la realidad, ya sea por la llegada de personas de origen ucraniano que se suman a las que ya estamos acompañando, como por la disminución de recursos disponibles para proyectos que vayan más allá de la atención a la emergencia. En algunos territorios ya se han iniciado acciones dirigidas a dar respuesta a necesidades detectadas a nivel local por parte de las organizaciones que forman parte de la red SJM.

En el medio y largo plazo, nuestra mayor aportación será continuar fortaleciendo nuestra red de hogares y comunidades de hospitalidad, para que sigan estando al servicio de las personas en situación de mayor vulnerabilidad, favoreciendo su inclusión comunitaria y la vida compartida. El SJM quiere ayudar a canalizar y hacer sostenible en el tiempo la solidaridad ciudadana tratando de articular estos esfuerzos con el conjunto de la respuesta a Ucrania y, de fondo, con las realidades de la movilidad humana forzosa que son manifestaciones globales de una cuestión estructural de inestabilidad y violencia global.

Apoyar a la emergencia

El trabajo en el terreno (en Ucrania y en países vecinos) del JRS (Servicio Jesuita a Refugiados) es a día de hoy fundamental y requiere de nuestro apoyo, para hacerlo es posible hacer donaciones a través de la campaña de emergencia de las  organizaciones de cooperación internacional del Sector Social de la Compañía de Jesús en España: https://emergenciaucraniajesuitas.org/

El SJM pone a disposición un canal de atención para canalizar las posibles peticiones que puedan llegar, tanto consultas o dudas, como ofrecimientos de colaboración. Puedes contactar con el Servicio Jesuita a Migrantes para obtener más información: consultas@sjme.org


PUEDES APOYAR AQUÍ EL TRABAJO DE EMERGENCIA CON LA POBLACIÓN UCRANIANA DESPLAZADA

Mujeres en Marcha: mujeres migrantes, mujeres con derechos

  • Con motivo del día internacional de la mujer Alboan, Entreculturas, el Servicio Jesuita a Migrantes de España (SJM) y Fundación Ellacuría han presentado Mujeres en Marcha, una iniciativa que pone en el centro los derechos de las mujeres y niñas, con especial atención a los de las mujeres migrantes y refugiadas.

El centro Arrupe Etxea de Bilbao ha sido el escenario donde se ha presentado la iniciativa con una rueda de prensa en la que han participado un grupo de mujeres comunicadoras que recientemente han viajado a la República Democrática del Congo con el fin de salir al encuentro de mujeres que han sufrido violencias en sus procesos migratorios y que luchan por defender sus derechos desde distintos espacios. El acto ha sido conducido por la comunicadora Pili Kaltzada y ha contado con la participación de Sara Diego, técnica de incidencia política de Alboan; Caddy Adzuba, abogada y activista congoleña, Premio Princesa de Asturias a la Concordia 2014; África Baeta, periodista de EiTB; Jenny Paula Tenorio, colaboradora de la Fundación Ellacuría; y Lucía Rodríguez, responsable de Incidencia en Entreculturas.

Con el telón de fondo de la presentación del informe ‘Mujeres en Marcha, la realidad de las mujeres en los procesos migratorios’, se ha presentado una campaña de recogida de firmas en la plataforma visibles.org que pretende incorporar la perspectiva de género al Pacto de Migración y Asilo que la Unión Europea presentó en 2020.  Para ello, las organizaciones impulsoras lanzan cinco propuestas y recomendaciones para que las mujeres migrantes y refugiadas sean consideradas también en el centro de las políticas europeas en materia de protección e inclusión. El documento de la Unión no reconoce las violencias específicas que enfrentan las mujeres y que incrementa la discriminación y la desprotección.

Haz click aquí para firmar por los derechos de las mujeres migrantes

Respuestas humanitarias ante la crisis de Ucrania

Desde que el pasado jueves 24 de febrero de 2022 el gobierno ruso de Vladimir Putin decidiese iniciar una operación militar para invadir Ucrania, cientos de miles de personas han abandonado sus hogares para huir a países vecinos como Polonia, Hungría, Rumanía o Moldavia. A fecha de 2 de marzo, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) cifra en más de 1 millón las personas que ya han cruzado las fronteras exteriores en la primera semana de conflicto bélico. Según estimaciones de la Comisión Europea, entre 2,5 y 6,5 millones de ucranianos pueden verse obligados a desplazarse por el conflicto armado, y entre 1,2 y 3,2 millones de ellos y ellas solicitarán protección internacional. 

Las organizaciones sociales jesuitas que trabajamos con población migrante y refugiada hemos seguido con especial preocupación los acontecimientos en Ucrania. Nos unimos al Papa Francisco en el dolor por la “diabólica insensatez de la violencia” y en pedir a todas las partes que “se abstengan de cualquier acción que pueda causar más sufrimiento”. Las entidades de cooperación internacional (Alboan y Entreculturas) junto a la Red Xavier han activado un protocolo de emergencia para colaborar en la sostenibilidad de los programas humanitarios que el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) Europa y otras entidades de la Compañía de Jesús están llevando a cabo, movilizando recursos en todo el mundo para proporcionar apoyo inmediato en Ucrania y en los países vecinos. 

La respuesta de la Unión Europea: abogando por una respuesta acogedora.

La Comisión Europea ha propuesto la aplicación de la Directiva de Protección Temporal a los refugiados ucranianos, lo que les otorgaría automáticamente una autorización de residencia y trabajo en los estados miembros. La propuesta ha sido aprobada por la UE el jueves 3 de marzo en Bruselas.

Acogemos con satisfacción la respuesta positiva inicial de los Estados Miembros de la UE, decididos a reaccionar como Unión y a proporcionar protección a las personas que huyen de Ucrania y apoyamos firmemente la propuesta de activar el procedimiento para proporcionar protección temporal en casos de máxima afluencia de refugiados, tal y como prevé la Directiva de Protección Temporal.

Queremos subrayar que todas las personas que huyen del conflicto en Ucrania deberían poder salir del país, independientemente de su nacionalidad. Una vez estén a salvo, y en condiciones de acogida adecuadas, las necesidades de protección de los nacionales de terceros países que no sean ucranianos pueden evaluarse de acuerdo con los procedimientos existentes y puede y debe facilitarse la repatriación de quienes deseen regresar a sus países de origen.

Además de la respuesta inmediata, los Estados Miembros de la UE deben debatir y acordar rápidamente un plan de reparto de responsabilidades, que incluya medidas claras de reubicación, para garantizar que la carga de trabajo de los países vecinos de Ucrania se mantenga bajo control y que puedan garantizarse las normas de protección y las condiciones de acogida de la UE. Por último, también es imprescindible reconocer las necesidades de protección de los ucranianos que ya estaban fuera del país cuando empezó el conflicto.

A nivel español: voluntad de protección y diálogo de administraciones con entidades sociales.

El Gobierno español se ha comprometido “a estar alineado con la decisión que adopte el Consejo de la Unión Europea en lo relativo a la posible concesión de protección temporal en caso de afluencia masiva de personas desplazadas y a medidas de fomento de un esfuerzo equitativo entre los Estados miembros para acoger a dichas personas y asumir las consecuencias de su acogida”Según se recoge en la declaración institucional del 1 de marzo, “con respecto a los ciudadanos ucranianos que viven en España, se adoptarán las medidas necesarias para garantizar que puedan permanecer y trabajar en nuestro país, acceder a la atención sanitaria y educativa, así como a las ayudas sociales que correspondan».

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha iniciado los contactos y trámites para coordinar y preparar el dispositivo de acogida de personas procedentes de Ucrania. En los últimos días, se han llevado a cabo reuniones entre el Ministerio y las Comunidades Autónomas, con las ONGs que forman parte del sistema público de acogida de refugiados y con organizaciones de la comunidad ucraniana en España

La acción de JRS Europa y sus oficinas nacionales con la población que huye de Ucrania (comunicado del 1 de marzo).

En Ucrania: ayudar a los que huyen, apoyar a los desplazados internos.

En Lviv (Leópolis), donde está presente JRS, la situación de seguridad sigue siendo relativamente tranquila. Muchas personas están llegando desde otras partes de Ucrania. La mayoría pretende llegar a la frontera polaca y a menudo necesita apoyo o un lugar donde pasar la noche en su camino. La casa de refugiados de JRS, con una capacidad de alrededor de 20 personas, se utiliza actualmente con ese fin. También la casa de retiros de los jesuitas se ha convertido inmediatamente en una casa de tránsito para los desplazados.

En Rumanía: JRS en primera línea.

Entre el 24 y 28 de febrero, 70.000 personas pasaron de Ucrania a Rumanía. Unas 30.000 de ellas se fueron rápidamente a otros países de la UE, mientras que 28.000 optaron por quedarse. Por el momento, solo una pequeña minoría solicitó oficialmente asilo, por lo que la mayoría son legalmente migrantes y no tienen derecho a ser acogidos como solicitantes de asilo. Tanto las autoridades como los ciudadanos rumanos están mostrando un gran entusiasmo por acoger a las personas, aunque todavía es necesario coordinar las distintas respuestas.

JRS en Rumanía está prestando apoyo tanto en los centros para solicitantes de asilo a lo largo de las fronteras como a las personas que no están en los centros, proporcionando paquetes de bienvenida, actuando como mediador entre los donantes privados, las organizaciones gubernamentales y las personas necesitadas, apoyando a las personas para que lleguen a los aeropuertos y a las estaciones de tren, proporcionando alojamiento en el propio refugio de JRS y buscando más alojamiento para las personas necesitadas.

En Polonia y Hungría: crear y apoyar una infraestructura de acogida.

Polonia es por el momento el país que recibe más llegadas de personas procedentes de Ucrania. Muchos se están quedando con familiares y amigos, así como viajando a otros países de la UE. JRS se está movilizando para facilitar el transporte de las personas desde las fronteras, así como para proporcionar suministros básicos y apoyar a las personas en búsqueda de un alojamiento provisional a través de ayudas al alquiler. Se está organizando un apoyo adicional en forma de asistencia legal, administrativa y psicológica.

Por el momento, Hungría está recibiendo un número menor de personas, incluidos los húngaros que vivían al otro lado de la frontera en Ucrania. El gobierno ha expresado su voluntad de apoyar a los refugiados y la población húngara está reaccionando de forma muy acogedora. JRS tiene una pequeña presencia en el país y en este momento está evaluando la mejor manera de ser útil. Hungría es tradicionalmente un país de tránsito para los refugiados, pero en este caso, si el conflicto continúa, es probable que muchos ucranianos quieran quedarse. Por lo tanto, JRS ya está estudiando las necesidades de apoyo a medio plazo, como el apoyo al alojamiento a largo plazo, junto a las necesidades más inmediatas como el suministro de alimentos y atención sanitaria.

En el sureste de Europa: prepararse desde «la segunda línea».

Teniendo en cuenta la experiencia de la crisis de Crimea en 2014, JRS en el Sureste de Europa (Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Kosovo, Macedonia del Norte) también se está preparando para recibir a algunos refugiados ucranianos si el conflicto persiste. El plan de contingencia está preparado, incluyendo la búsqueda de posibles alojamientos en familias, parroquias y casas de los jesuitas. Se están estableciendo los contactos pertinentes con las autoridades gubernamentales y los municipios, como la ciudad de Zagreb en Croacia, para estar preparados con una respuesta basada en la hospitalidad en caso de necesidad.

PUEDES APOYAR AQUÍ LA ACCIÓN DE JRS CON LAS PERSONAS DESPLAZADAS POR LA GUERRA EN UCRANIA

Asamblea SJM 2021: Semillas de Resistencia.

Los pasados días 10,11 y 12 de noviembre el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) celebró la Asamblea Anual 2021 en Madrid, donde participaron alrededor de 70 personas de las entidades de la red con el lema «Semillas de Resistencia». Un encuentro que tuvo lugar en la Casa de Ejercicios de las Esclavas de Cristo Rey.

Empezamos la Asamblea el miércoles 10 de noviembre, cuando tuvo lugar la bienvenida y acogida a partir de las 19h. Tras la cena, se organizó un espacio de velada como primera toma de contacto y encuentro entre los participantes de la Asamblea.

En la mañana del jueves comenzamos con una Bienvenida Institucional, donde María del Carmen De la Fuente, coordinadora de SJM, junto a Luis Arancibia, Delegado del Sector Social, presentaron los principales retos y logros de la red, haciendo alusión al lema de resistencia para seguir acompañando en el día a día. Después de esta presentación, con el objetivo de enmarcar nuestra acción y poner cara a las realidades que se ven en la atención y acompañamiento de las personas migrantes en el último año, tuvo lugar la dinámica «Los rostros que vemos». A través de rostros de personas que se acompañan se presentaron testimonios con los que pudiéramos ver de manera más cercana qué historias se ven en varias de las áreas y dimensiones de trabajo, desde la frontera sur y CIE, hasta la acogida residencial y la inclusión sociolaboral.

La mañana del miércoles se cerró con el ojo puesto en dónde nos encontramos. Un auto-diagnóstico para visibilizar dónde están puestas las capacidades de las obras y las conexiones de la red. Con esta finalidad se crearon 5 grupos de trabajo, cada uno con una dimensión: protección, acogida, residencial, inclusión y convivencia. En ellos se identificaron elementos que definieran cada una, dificultades y retos presentes, y conexiones con las otras dimensiones. Para acabar con la dinámica, hubo una puesta en común entre todos los participantes.

Por último, como parte de la misma dinámica, buscamos dónde debemos estar para cambiar las cosas, con el objetivo de identificar las necesidades, desafíos y oportunidades para acompañar, servir y defender a las personas miradas. Para este espacio, partiendo de lo llevado a cabo durante la mañana, se distribuyó a los participantes en tres espacios: Intervención y Acompañamiento, Fortalecimiento y Sostenibilidad y Sensibilización e Incidencia. En cada espacio identificamos líneas de fuerza y ejes comunes para así después hacer una puesta en común de todas las dimensiones y entender dónde debemos estar para responder a las necesidades y retos de las personas migrantes de la forma más eficaz y pertinente.

La mañana del viernes llevó por título ‘Claves de Resistencia’, donde algunas de las compañeras de la red transmitieron sus propias historias, testimonios de celebración en cada uno de los pasos que damos junto a los que acompañamos, servimos y defendemos, así como palabras de resistencia y esperanza que se compartieron para apoyar al equipo en los momentos más difíciles y continuar mirando hacia delante sin desistir.

Para terminar la Asamblea y antes de la foto en grupo y la comida de despedida, hubo un espacio de cierre y recogida de la Asamblea en clave interreligiosa, con una actividad en la que cada persona compartió la principal palabra que resuena en esta Asamblea en un barquito que navega en el mar del día a día en el acompañamiento de las personas migradas.

Muchas gracias a todas las entidades y los compañeros que llegaron a Madrid a compartir, disfrutar y aprender en este encuentro anual donde recargamos fuerzas y energías para continuar con nuestra misión y desafíos.

SJM es la red de organizaciones del Sector Social de la Compañía de Jesús, organizaciones que trabajan en el ámbito de las migraciones, que son: Centro de Pueblos Unidos y Padre Rubio de la Fundación San Juan del Castillo (Madrid), Fundación Migra Studium (Barcelona), Asociación Claver-SJM (Sevilla), Fundación Ellacuría (Bilbao), SJM Valencia, Red Íncola (Valladolid), Atalaya Intercultural (Burgos), Centro Padre Lasa (Tudela), Asociación LoiolaEtxea (Donostia). Siendo también parte de la Red el Instituto Universitario de Estudios Sobre Migraciones (UP Comillas, Madrid) y la Delegación Diocesana de Migraciones de Tánger (sede en Nador).

Celebramos la reforma del Reglamento de Extranjería que mejorará la vida de niños, niñas y jóvenes que migran solos

La Reforma que aprueba hoy el Consejo de Ministros va a beneficiar a muchos niños, niñas y jóvenes que han estado padeciendo durante años las terribles consecuencias en sus vidas de un reglamento que tan solo ponía obstáculos y barreras insalvables a su integración social en España.

Organizaciones defensoras de derechos de la infancia y juventud migrante consideran un paso histórico hacia la inclusión de los niños y niñas que llegan solos a España, el que ha dado hoy el Consejo de Ministros aprobando la reforma del Reglamento de Extranjería, en relación con muchos de los artículos que les afectan.

La aprobación de la reforma de hoy del Consejo de Ministros va a beneficiar a miles de jóvenes, que han estado padeciendo durante años las terribles consecuencias que ha tenido en sus vidas un reglamento que tan solo ponía obstáculos y barreras insalvables a su integración, especialmente en su tránsito a la vida adulta.

Decenas de entidades y colectivos especializados en derechos de la infancia y de las personas migrantes, llevaban años denunciando las abusivas condiciones de un Reglamento que abocaba a la irregularidad administrativa y exclusión social a miles de adolescentes y jóvenes a los que la Ley de Extranjería, por otro lado, reconoce ser regulares a todos los efectos.

Con la Reforma de hoy tal y como estaba planteada en su última versión de agosto, y a la espera de conocer el texto definitivo que será publicado en el Boletín Oficial del Estado, lo que se pretende es dar respuesta a las necesidades reales de los niños y niñas migrantes, fundamentalmente en su transición a la vida adulta, facilitándoles el desarrollo de su proyecto de vida en España y favoreciendo en último término su integración duradera y efectiva en nuestra sociedad, teniendo en cuenta sus condiciones de especial vulnerabilidad, por su condición de infancia, de extranjería y de no contar con referentes familiares adultos en nuestro país.

¿Qué es el Patrocinio Comunitario?

El proyecto de Patrocinio Comunitario de Refugiados consiste en una iniciativa de Hospitalidad y acompañamiento por parte de la sociedad civil a las personas refugiadas que llegan a nuestro país en situación de vulnerabilidad, de manera que exista una integración real y segura en el lugar de llegada.

Este acompañamiento busca implicar a la comunidad local para que sea parte del proceso, que vea y tome conciencia de la urgencia y necesidades de las personas refugiadas para alcanzar una vida digna y, en común, busque soluciones efectivas. De esta manera se crea una actitud de «familia» entre los recién llegados, la sociedad civil y las administraciones públicas.

Esta iniciativa está impulsada por el ACNUR (Alto Comisionado de Naciones Unidas para Refugiados) en estrecha colaboración con, por un lado, los Gobiernos Centrales (Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones) y Autonómicos; y por otro lado, las organizaciones sociales (Cáritas Diocesanas, La Compañía de Jesús y el Servicio Jesuita a Migrantes) y la comunidad local.

Una de las grandes fortalezas de este proyecto es que se trata de una solución duradera de inclusión, acorde con los compromisos adoptados en el Pacto Mundial Sobre Refugiados, donde la comunidad se implica directamente con la labor de acogida e integración de los refugiados, acompañando y apoyando los procesos de integración y participación de las personas refugiadas en la comunidad, actuando como la red básica de soporte y acompañamiento y atendiendo en conjunto de necesidades materiales, afectivas y personales. Además, el programa complementa los programas estatales de recalentamiento y recalentamiento de refugiados, y refuerza la inclusión y cohesión social, implicando a las autoridades y a la sociedad civil.

La propuesta de integración consiste en la acogida durante un periodo de entre 18 y 24 meses de familias en condiciones de extrema vulnerabilidad. Así, gracias al Patrocinio Comunitario y sus voluntarios, aparte de la integración en la sociedad y la oportunidad de una nueva vida digna, se garantiza a las familias acogidas el derecho a protección internacional.

Hasta ahora, se han impulsado en alianza entre ACNUR y las administraciones públicas del Gobierno, tanto central como autonómico, desde finales de 2019 tres proyectos en tres regiones diferentes. En el País Vasco se inició con un proyecto piloto de acogida de 29 personas desde Jordania identificadas por sus equipos como casos especialmente vulnerables. Estas familias sirias son acompañadas en diferentes municipios del País Vasco mediante un convenio de colaboración con Cáritas Diocesana de Bilbao, Cáritas Diocesana de San Sebastián, Cáritas Diocesana de Vitoria y la Fundación Social Ignacio Ellacuría, con la intención de que pueda replicarse en otras Comunidades Autónomas de España.

En la Comunidad Valenciana, la Generalitat puso en marcha el proyecto de Patrocinio Comunitario desde octubre de 2020, con el apoyo social de SJM Valencia y las comunidades locales de la capital valenciana y el municipio de Alaquás.

En Tudela, el Centro Padre Lasa y la Fundación Civil San Francisco Javier participan en el proyecto ‘Somos’ junto al Gobierno de Navarra, la Dirección General de Políticas Migratorias y el Ayuntamiento de Tudela. Con esta iniciativa se acoge a dos familias sirias en la ciudad.

Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2021. «Hacia un ‘Nosotros’ cada vez más grande.

El próximo domingo 26 de septiembre se celebra, como cada año, la Jornada  Mundial del Migrante y Refugiado, con el objetivo de sensibilizar a  la sociedad sobre  los desafíos constantes que sufren los migrantes y refugiados en el mundo, personas en situación de vulnerabilidad  que buscan una vida digna en otros lugares. 

Es importante no olvidar el alcance tan catastrófico que ha tenido la pandemia en todos los rincones del mundo, con un mayor impacto en las personas más vulnerables de la sociedad, cuyos derechos humanos han quedado a un lado. Por ello, el Papa Francisco explica que “si conocemos su historia, podremos comprenderlos” y, de este modo, luchar y velar por los derechos de cada persona, entendiendo que miles de vidas que se ven obligadas a dejarlo todo atrás no han de quedar desamparadas. 

La (JMMR) Jornada Mundial del Migrante y Refugiado aboga por una concienciación social que deje a un lado, citando al Santo Padre, “nuestro miedo de los otros, de los desconocidos, de los marginados, de los forasteros que llaman a nuestra puerta en busca de protección, seguridad y un futuro mejor”, ensalzando nuestra humanidad, sin diferenciar una vida por su condición social o humana. 

Personas sin igualdad de oportunidades, destinadas a huir de sus hogares, familias enteras marginadas buscando un lugar donde sentirse seguras. Es una realidad innegable que hay que combatir y, por ello, la JMMR apoya e intercede por sus derechos de manera que podamos construir un “Nosotros” universal en una sociedad que entienda que todas las vidas son valiosas.

Para más información sobre la JMMR, accede aquí.