Jornada Mundial del Migrante y Refugiado 2021. «Hacia un ‘Nosotros’ cada vez más grande.

El próximo domingo 26 de septiembre se celebra, como cada año, la Jornada  Mundial del Migrante y Refugiado, con el objetivo de sensibilizar a  la sociedad sobre  los desafíos constantes que sufren los migrantes y refugiados en el mundo, personas en situación de vulnerabilidad  que buscan una vida digna en otros lugares. 

Es importante no olvidar el alcance tan catastrófico que ha tenido la pandemia en todos los rincones del mundo, con un mayor impacto en las personas más vulnerables de la sociedad, cuyos derechos humanos han quedado a un lado. Por ello, el Papa Francisco explica que “si conocemos su historia, podremos comprenderlos” y, de este modo, luchar y velar por los derechos de cada persona, entendiendo que miles de vidas que se ven obligadas a dejarlo todo atrás no han de quedar desamparadas. 

La (JMMR) Jornada Mundial del Migrante y Refugiado aboga por una concienciación social que deje a un lado, citando al Santo Padre, “nuestro miedo de los otros, de los desconocidos, de los marginados, de los forasteros que llaman a nuestra puerta en busca de protección, seguridad y un futuro mejor”, ensalzando nuestra humanidad, sin diferenciar una vida por su condición social o humana. 

Personas sin igualdad de oportunidades, destinadas a huir de sus hogares, familias enteras marginadas buscando un lugar donde sentirse seguras. Es una realidad innegable que hay que combatir y, por ello, la JMMR apoya e intercede por sus derechos de manera que podamos construir un “Nosotros” universal en una sociedad que entienda que todas las vidas son valiosas.

Para más información sobre la JMMR, accede aquí.

El viaje de Sineyi

Sineyi es venezolana, madre y solicitante de asilo. Ahora vive en Valencia, donde desde hace unos meses está construyendo una nueva vida para ella y su hija, Sidney, gracias al acompañamiento del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), después de un camino lleno de dificultades. Su historia de vida la pudimos conocer durante la rueda de prensa de la campaña Caminos de Hospitalidad #SumoMiCamino. Una historia tan dura como la de las miles de personas refugiadas y migrantes que se ven obligadas a dejarlo todo atrás, empujadas por la guerra, los conflictos o la persecución.

Durante la presentación, Sineyi relata cómo tuvo que marcharse de su país en 2018 en un clima de gran inestabilidad política. Abandonó su casa junto a su hija con apenas un par de maletas y sin saber el país de destino al que se dirigían. Recuerda cómo salieron de madrugada, a escondidas, y cómo trataba de tranquilizar a su hija. “Vamos a estar bien”, le repetía en el autobús hacia la frontera con Colombia.

Uno de sus mayores miedos era el riesgo de un encuentro con grupos armados. Cobran lo que llaman allá ‘la vacuna’ a todas las personas que se trasladan de un estado a otro”, nos explica. “Mi temor era mi hija, porque ellos toman a los niños, a los varones, para entrenarlos y a las niñas para prostituirlas. En el autobús le puse todas las bolsas que pude encima y recé para que no la vieran. Subieron cuatro hombres en dos ocasiones al autobús, diciendo: ‘lo que me guste, me lo voy a llevar’. Le quitaron el dinero al chófer. Pero logramos pasar y llegamos a la frontera con Colombia con el susto a flor de piel.

«Tenía que entregar los documentos en la oficina de inmigración para poder salir a Colombia. [El oficial de inmigración] me dijo que ‘la niña no sale porque los hijos son de la patria’ y lamentándolo mucho los niños no pueden salir del país”, recuerda. “Me sellaron el pasaporte, el de la niña no. Yo empecé a llorar. Las dos maletas pequeñas que era lo único que habíamos podido sacar las dejamos tiradas a un lado porque mi prioridad era sacar a mi hija. Le conmoví el corazón al chico y me selló el pasaporte de ella. Fueron tres horas de angustia.

Tras su paso por Colombia, Sineyi y su hija tomaron rumbo a España “esperando que todo saliera bien y que no hubiese más angustias y más desesperanza”. Sin embargo, las cosas tampoco fueron fáciles. Desde su llegada a nuestro país en mayo de 2018, tuvieron que enfrentarse muchas veces a la incomprensión y a procesos lentos y complejos a la hora de solicitar asilo político. Además, la pandemia empeoró todavía más su situación económica. “Fueron tres años de angustia”, explica con la voz quebrada.

Todo cambió cuando contactó con SJM Valencia y entraron en el programa de Hospitalidad, que cuenta con una red de pisos de acogida para personas refugiadas, migrantes y solicitantes de asilo. “En dos meses en el piso de acogida me han hecho sentir que estoy viva, que somos profesionales y que podemos desarrollarnos”, nos explica. “En enero me quería morir porque no le daba salida a mi vida y hoy, de verdad, me siento viva y siento que puedo seguir, que puedo avanzar”.

Las personas como Sineyi y su hija, que han tenido que dejar todo atrás y que están en un momento de máxima vulnerabilidad, merecen todo nuestro apoyo para poder seguir con sus vidas. Desde la red de proyectos de Hospitalidad, que llevamos a cabo las obras sociales de la Compañía de Jesús, seguimos acompañándolas, ofreciéndoles refugio, oportunidades y esperanza en estos momentos complejos de crisis.

Memoria Anual: Más de 30.500 personas acompañadas en la red SJM en 2020

El Servicio Jesuita a Migrantes publica un año más su Memoria Anual. El año 2020 ha sido un periodo intenso, en el que la pandemia covid descubrió la fragilidad colectiva, pero al mismo tiempo ha supuesto un tiempo de avance en la misión del SJM, que ha invitado a buscar respuestas comunes, más creativas y esperanzadas. Las entidades que forman parte de SJM han acompañado a 30.555 personas en 2020, de las cuales el 50% ha sido en espacios de primera acogida, muchos de ellos motivados y adaptados por la crisis social vivida debido al covid-19. Además, 817 personas han sido acogidas en comunidades de Hospitalidad, más de 5.600 han participado en programas de formación y empleo, más de 2.500 en itinerarios individualizados de acompañamiento psicosocial y jurídico, más de 1.880 mujeres han sido acompañadas en la línea específica, y alrededor de 7.200 personas han participado en iniciativas de ciudadanía, convivencia en la diversidad y sensibilización.

En 2020 se ha hecho presente y se ha consolidado el trabajo común desarrollado por las entidades que forman parte de la red SJM en 9 ciudades, así como la labor en alianza con otras organizaciones del Sector Social de la Compañía de Jesús y otras instituciones sociales y académicas jesuitas. La presencia y participación en redes externas, a nivel intraeclesial y europeo, amplía la mirada conjunta de acompañamiento al colectivo migrante en un mundo complejo, cambiante e interconectado.

En este tiempo de emergencia global se han desarrollado nuevos programas como el canal de atención virtual durante el estado de alarma o el lanzamiento de la serie de informes breves Lumen. La acogida en Hospitalidad ha priorizado el acompañamiento a aquellas personas más vulnerables. El trabajo en las fronteras interiores (CIE) y exteriores (Frontera Sur) ha supuesto nuevos retos más allá del trabajo cotidiano. Las otras líneas de trabajo han encontrado los espacios, adaptándose a una nueva realidad para seguir estando cerca de la población migrante, tratando de evitar la caída en la irregularidad y acompañando procesos de inclusión laboral, formativa y social.

SJM es un equipo humano que trabaja para acompañar, servir y defender los procesos de integración de las personas migrantes y sus derechos, buscando incidir y reflexionar para generar un debate público sobre las políticas en materia de migraciones. Está formado, según se recoge en esta Memoria, por 115 personas contratadas en las entidades miembro de la red, otras 11 en las oficinas técnicas y 1.322 personas voluntarias en diversos espacios e iniciativas. A todas ellas y a todas las personas que hacen posible la misión de SJM, muchas gracias por seguir estando cerca en un año tan complejo.

Por la reforma del Reglamento de Extranjería para la integración de jóvenes que migran solos

La reforma del Reglamento de Extranjería propuesta por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y aún pendiente de aprobación por el Gobierno, supondría una apuesta por mejorar la vida de muchos jóvenes que llegaron solos a nuestro país y aún viven con nosotros. Desde SJM lanzamos la campaña #SoloConUnaOportunidad: una forma de visibilizar el impacto que esta decisión política tendría en la vida de miles de jóvenes migrantes. Actualmente, personas como Mohammed ven paralizada su trayectoria vital, ya que deben renovar sus papeles cumpliendo requisitos económicos pensados para población con alto poder adquisitivo. Con esta reforma, estos jóvenes podrían obtener un régimen de permisos de residencia ajustados a su realidad. Una medida que supondría mayor estabilidad en la situación administrativa de Mohamed, para poder centrarse exclusivamente en su curso de jardinería y en sus futuras oportunidades laborales.  

Además del desafío que supone migrar siendo menor de edad, sin compañía y sin redes de apoyo, los y las menores no acompañados que llegan a nuestro país se enfrentan a una regulación de extranjería que no se ajusta a su realidad vital y que exige requisitos de difícil alcance para continuar teniendo una autorización de residencia una vez son mayores de edad. Ante estas dificultades, el Ministerio ha publicado el pasado mes de marzo un borrador de propuesta de modificación de los artículos del Reglamento de Extranjería que regulan el régimen de los y las menores no acompañados, así como de aquellos jóvenes que acceden a la vida adulta tras haber estado tutelados por una administración. Este borrador se someterá a debate para su aprobación en el seno del Gobierno de España en el futuro inmediato. De la voluntad política depende esta decisión con la que miles de personas podrían optar a tener un futuro digno en nuestra sociedad.

¿Qué novedades incluiría esta reforma?

Consulta en esta tabla los principales cambios que se proponen:

CONSULTA LAS PRINCIPALES NOVEDADES

Con la campaña #SoloConUnaOportunidad, jóvenes como Mohammed, que forman parte de algunos de los recursos de acompañamiento de la red SJM con este colectivo, cuentan sus planes de futuro que hoy por hoy siguen paralizados a la espera de una oportunidad que les permita participar plenamente en la sociedad y tener un proyecto vital más estable.

Esta campaña se enmarca dentro del trabajo conjunto de un grupo de organizaciones de sociedad civil en defensa de los derechos de la infancia migrante.

CONUSLTA EL COMUNICADO DE PRENSA CONJUNTO

#SoloConUnaOportunidad: por la reforma del Reglamento de Extranjería para la integración de jóvenes que migran solos

La reforma del Reglamento de Extranjería propuesta por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y aún pendiente de aprobación por el Gobierno, supondría una apuesta por mejorar la vida de muchos jóvenes que llegaron solos a nuestro país y aún viven con nosotros. Desde SJM lanzamos la campaña #SoloConUnaOportunidad: una forma de visibilizar el impacto que esta decisión política tendría en la vida de miles de jóvenes migrantes. Actualmente, personas como Mohammed ven paralizada su trayectoria vital, ya que deben renovar sus papeles cumpliendo requisitos económicos pensados para población con alto poder adquisitivo. Con esta reforma, estos jóvenes podrían obtener un régimen de permisos de residencia ajustados a su realidad. Una medida que supondría mayor estabilidad en la situación administrativa de Mohamed, para poder centrarse exclusivamente en su curso de jardinería y en sus futuras oportunidades laborales.  

Además del desafío que supone migrar siendo menor de edad, sin compañía y sin redes de apoyo, los y las menores no acompañados que llegan a nuestro país se enfrentan a una regulación de extranjería que no se ajusta a su realidad vital y que exige requisitos de difícil alcance para continuar teniendo una autorización de residencia una vez son mayores de edad. Ante estas dificultades, el Ministerio ha publicado el pasado mes de marzo un borrador de propuesta de modificación de los artículos del Reglamento de Extranjería que regulan el régimen de los y las menores no acompañados, así como de aquellos jóvenes que acceden a la vida adulta tras haber estado tutelados por una administración. Este borrador se someterá a debate para su aprobación en el seno del Gobierno de España en el futuro inmediato. De la voluntad política depende esta decisión con la que miles de personas podrían optar a tener un futuro digno en nuestra sociedad.

¿Qué novedades incluiría esta reforma?

Consulta en esta tabla los principales cambios que se proponen:

Con la campaña #SoloConUnaOportunidad, jóvenes como Mohammed, que forman parte de algunos de los recursos de acompañamiento de la red SJM con este colectivo, cuentan sus planes de futuro que hoy por hoy siguen paralizados a la espera de una oportunidad que les permita participar plenamente en la sociedad y tener un proyecto vital más estable.

Esta campaña se enmarca dentro del trabajo conjunto de un grupo de organizaciones de sociedad civil en defensa de los derechos de la infancia migrante.

#SumoMiCamino: caminatas solidarias por una sociedad de hospitalidad con las personas refugiadas

Bajo el lema #SumoMiCamino, las organizaciones del Sector Social de la Compañía de Jesús en España (Red Mimbre, Servicio Jesuita a Migrantes, Alboan y Entreculturas) han presentado esta mañana la iniciativa Caminos de Hospitalidad.

Una invitación a la ciudadanía a ponerse en el lugar de las personas refugiadas y desplazadas y hacer caminatas solidarias para reclamar una Europa de Hospitalidad y de defensa de los Derechos Humanos a través de un Pacto por la Hospitalidad.

Con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas (que se celebra el próximo 20 de junio), las organizaciones del Sector Social de la Compañía de Jesús en España (Red Mimbre, Servicio Jesuita a Migrantes, Alboan y Entreculturas) han reclamado esta mañana en una rueda de prensa una Europa de Hospitalidad y de defensa de los Derechos Humanos a través de la iniciativa Caminos de Hospitalidad.

Estos caminos se inspiran en el legado del jesuita Frans Van der Lugt  que vivió durante 50 años en Siria donde fue asesinado en 2014 y donde realizaba caminos de fraternidad con personas de diferentes orígenes y creencias religiosas. “En homenaje a ello seguimos promoviendo caminos para simbolizar esa esencia de unidad de los pueblos más allá de ideologías, creencias religiosas, origen, género: la voluntad de la fraternidad, la convivencia armoniosa entre diferentes religiones y culturas, el rechazo a toda forma de violencia armada y a la desigualdad y la hostilidad” ha explicado Raquel Martín, Directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Entreculturas.

El contexto actual caracterizado por tensiones sociales y políticas provocadas por la Covid-19 y por otras crisis estructurales que se prolongan en el tiempo que afectan en mayor medida a los colectivos más vulnerables lleva a miles de personas refugiadas a ponerse en movimiento, a emprender caminos inciertos en los que viven situaciones de desprotección, discriminación y de vulneración constante de sus derechos. Son caminos peligrosos en los que arriesgan e incluso pierden la vida y buen ejemplo de ello son las recientes imágenes de miles de personas que tratan de llegar a las Islas Canarias y Ceuta. Luis Arancibia, Delegado del Sector Social de la Compañia de Jesús ha explicado que “ante esta realidad no nos conformamos, desde las obras del Sector Social de la Compañía de Jesús lanzamos esta propuesta en la que invitamos a la ciudadanía a ponerse en el lugar de las personas refugiadas y desplazadas, a movilizarse por los valores de la hospitalidad y la acogida digna a través de un Pacto por la Hospitalidad”.

Los últimos datos, de mediados de 2020, muestran que el 3,6% (280.6 millones) de la población mundial reside en un país distinto al de nacimiento, “entre quienes 79,5 millones (alrededor del 1% de la población mundial) son personas que se han visto forzadas a abandonar su país; la mayoría (el 73%) trasladándose a países vecinos al de origen” ha recordado Pablo Funes, Coordinador de Cooperación Internacional de Entreculturas. Las causas que provocan la huida de las personas desplazadas forzosamente, los obstáculos que se encuentran en el tránsito y las condiciones a las que se enfrentan en el país de destino sitúan a las personas refugiadas y migrantes en situaciones de desprotección, discriminación y de vulneración constante de sus derechos.

Durante la rueda de prensa se han podido escuchar testimonios como los de Abir Ahmad Sabra, profesora de inglés en el centro educativo de Servicio Jesuita a Refugiados Nicolas Kluiters, Líbano, quien ha hablado de la importancia de la educación para los menores refugiados y de la “enorme responsabilidad que tenemos acompañando a las personas refugiadas en su camino, su camino es nuestro camino”. En esta línea, Sineyi Zambrano, solicitante de asilo en España ha relatado su camino de refugio desde que salió de Venezuela en 2018 hasta el día de hoy y cómo de importante están siendo para ella los pisos de acogida del Servicio Jesuita a Migrantes. “Hace tres años que llegué a España y ahora siento que estoy comenzando mi camino, que estoy construyendo mi futuro. Mi hija y yo tenemos una estabilidad. Es fundamental para nosotras sentirnos acogidas, acompañadas y sentir que hay personas e instituciones que se preocupan por nosotras” ha explicado.

Esta situación “nos llama a tratar de cubrir cinco brechas: la brecha del viaje ante la ausencia de vías seguras y legales; la de las fronteras, donde se deben respetar los derechos humanos; la de la inclusión para evitar desprotección e irregularidad; la de construir tejidos sociocomunitarios; y la brecha de convivencia para construir nuevos discursos, valores y modos de convivencia que nos permitan caminar en la construcción de una familia humana y una nueva sociedad” según  ha declarado Jaime Pons, Coordinador del Área de Hospitalidad en el Servicio Jesuita a Migrantes. Además, se han presentado diez medidas necesarias que hay que poner en marcha para garantizar los Derechos Humanos y la inclusión de las personas desplazadas forzosamente.

Todas las personas que quieran sumarse a esta iniciativa “podrán hacerlo a través de diferentes iniciativas que encontrarán en la web de Caminos de Hospitalidad o a través de #SumoMiCamino” concluía Dani Martínez, Coordinador de la Campaña Hospitalidad.

#SumoMiCamino de Hospitalidad para las personas refugiadas

Con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas, que se conmemora el próximo 20 de junio, desde la campaña Hospitalidad las organizaciones del Sector Social de la Compañía de Jesús en España (la Red Mimbre, el Servicio Jesuita a Migrantes, Alboan y Entreculturas) lanzamos, un año más, la iniciativa Caminos de Hospitalidad.

Bajo el lema #SumoMiCamino, invitamos a la ciudadanía a ponerse en el lugar de las personas refugiadas y desplazadas, y reclamamos una Europa de Hospitalidad y de defensa de los Derechos Humanos. Una Europa cuyas fronteras (Canarias, los Alpes, la Frontera Sur…) nos duelen y nos interpelan, y en las que, en los últimos meses, a pesar del contexto de crisis sanitaria que vivimos, miles de personas y familias en el mundo siguen viéndose obligadas a ponerse en camino.

Por una Europa de Hospitalidad y Derechos Humanos

Las causas que provocan la huida de las personas desplazadas forzosamente, los obstáculos que se encuentran en el tránsito y las condiciones a las que se enfrentan en el país de destino sitúan a las personas refugiadas y migrantes en situaciones de desprotección, discriminación y de vulneración constante de sus derechos.

Desde el Sector Social de la Compañía de Jesús en España no nos conformamos ante esta realidad. Por eso, nos unimos en este Pacto por la Hospitalidad en el que seguimos reclamando una respuesta integral que defienda el derecho a una migración segura en todas sus fases, y que construya nuevos discursos, valores y modos de convivencia que nos permitan caminar en la construcción de una familia humana y una nueva sociedad. Y seguimos, también, trabajando con ellas, tanto en España como en otros países:

  • Desde Entreculturas y Alboan, acompañamos a las personas refugiadas y desplazadas en más de 20 países de África, Asia y América Latina. Aseguramos que tengan acceso a los servicios básicos, poniendo un foco especial en fomentar el empoderamiento de las mujeres a través de iniciativas productivas, y en asegurar que la infancia refugiada reciba una educación de calidad.
  • Desde el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), a través de experiencias diversas de hospitalidad (redes de familias, comunidades de acogida, patrocinio comunitario…), buscamos soluciones estables para la acogida e integración para más de 320 personas refugiadas y migrantes que viven en nuestro país.
  • Desde la Red Mimbre, acompañamos los procesos de inserción socioeducativos y laborales de la infancia, adolescencia y sus familias en 13 barrios de 6 ciudades españolas. Apoyando su crecimiento personal y vital desde los contextos sociales, culturales y económicos de clara desventaja y vulnerabilidad donde viven, explicitando de esta manera sus derechos, el ejercicio de la justicia y solidaridad social. Bien en centros de acogida residencial o en el día a día de sus barrios.

#SumoMiCamino del 1 al 20 de junio

Este año los Caminos de Hospitalidad tendrán lugar, manteniendo todas las medidas de seguridad necesarias, entre el 1 y el 20 de junio. Animamos a la ciudadanía a:

  • Sumar su camino en el formato que prefieran (a través de caminatas urbanas, senderismo, etc.).
  • Hacer una lectura de nuestro Pacto por la Hospitalidad y nuestras peticiones políticas al final de su camino, y sumarse a ellos a través de nuestra petición en Visibles.
  • Difundir la iniciativa a través de las redes sociales con el hashtag #SumoMiCamino.
  • Y colaborar con nuestra red de Hospitalidad, para ayudarnos a seguir ofreciendo acompañamiento y acogida a las personas refugiadas y migrantes, tanto en los países de origen como en su tránsito y llegada a España, y a seguir incidiendo y sensibilizando para lograr unas políticas justas.

Publicamos nuestro informe «Enfocar la mirada: hacia un modelo de acogida integral que ponga en el centro a las personas»

Con la llegada del Covid-19 los Estados miembros de la UE comenzaron a tomar medidas para limitar el contagio: confinamiento, distancia social, restricciones de movilidad nacionales e internacionales… Estas medidas tuvieron consecuencias directas en las personas solicitantes de protección internacional, tal y como analiza el JRS Europa en su informe De mal a peor: el Covid-19 ahonda en las brechas de los sistemas de acogida de refugiados, publicación que estudia el impacto del Covid-19 en las condiciones de acogida de personas refugiadas.

En el caso de España se reconocen elementos comunes a lo expuesto a nivel europeo, aunque identificamos particularidades relacionadas con las políticas concretas adoptadas en España para atenuar la crisis sanitaria, además de coincidir con el proceso de transformación de nuestro sistema de acogida. En este contexto nos planteamos: ¿Qué aportes puede hacer SJM a un nuevo modelo de acogida? ¿Qué lecciones aprendidas podrían sumar en el modelo?

De esta reflexión nace nuestro informe Enfocar la Mirada, donde ofrecemos las lecciones aprendidas del estudio europeo y la visión del SJM sobre el sistema de acogida en España: hacia dónde debe ir encaminado y nuestra visión de cómo se está dando respuesta a las personas con necesidades de protección. Por último, presentaremos nuestra propuesta de modelo comunitario, a través del patrocinio y la red de comunidades de hospitalidad.

Descarga el informe completo aquí

El Patrocinio Comunitario como forma de Hospitalidad

Avanzar hacia una cultura de la acogida y el encuentro, tal y como nos insta el Papa Francisco en tantas ocasiones, resulta fundamental para “buscar puntos de contacto, tender puentes, proyectar algo que incluya a todos […]. Y el sujeto de esta cultura es el pueblo” (Fratelli Tutti, 216).

El Patrocinio comunitario como modelo de acogida pone el protagonismo en la sociedad civil y sus instituciones sociales, como actores fundamentales a la hora de acompañar a las personas refugiadas que llegan a nuestro país

Andriuska Surga, es una de las profesionales del Centro Padre Lasa – perteneciente a la red de entidades del Servicio Jesuita a Migrantes en España – que ha acompañado el proceso de acogida de dos familias sirias que llegaron a Tudela (Navarra) el pasado 6 de abril bajo este modelo de Patrocinio Comunitario. Nos cuenta cómo ha sido y cómo está siendo la experiencia.

¿Qué es Patrocinio Comunitario?

El patrocinio comunitario es un modelo en el que la propia comunidad es la que acoge y acompaña integralmente a las familias recién llegadas. No es más que abrirle los brazos y el corazón a las personas y orientarlas, aconsejarlas, cuidarlas y respetarlas de igual a igual; ser la red de apoyo de personas que desconocen el entorno.

Se trata de que la propia población tome conciencia de los problemas, reconozca la necesidad de un cambio y realice una búsqueda común de soluciones, con una actitud dinámica que suscite iniciativas colaborativas.

¿Por qué querer involucrarse en un programa de Patrocinio Comunitario desde el Centro Padre Lasa?

Desde sus orígenes, el Centro Padre Lasa pretende acompañar, servir y defender a las personas migrantes y en riesgo de exclusión, a través de intervenciones psicosociales respetando los procesos de cada persona y poniendo como foco la comunidad y la implicación de la propia persona en dicho proceso.

Las experiencias de patrocinio comunitario son un ejemplo de responsabilidad y esfuerzo colectivo y compartido. No teníamos ninguna duda de que Tudela, desde la calidez de las personas que conforman la localidad, la diversidad que la caracteriza y la variedad de recursos, era un lugar idóneo para llevar a cabo este proyecto pionero en España.

¿Cómo ha sido el proceso? La preparación previa, formación de los equipos y voluntarios involucrados en la acogida, organización de sociedad civil, acomodación de viviendas, demás detalles…

Si tuviésemos que resumir en tres palabras la fase previa a la llegada nos quedaríamos con ilusión, cariño y agradecimiento (con todo el trabajo que ello conlleva).

Hemos disfrutado y aprendido muchísimo durante el proceso y nos sentimos muy afortunados/as de la red que mueve este proyecto. Entidades públicas y privadas Internacionales, Estatales, Autonómicas, Locales, de la red del SJM, empresas familiares, comercios, personas a título individual… En fin… Toda una familia numerosa que se mueve alrededor de este proyecto “SOMOS”.

¿Cómo fue el recibimiento de las familias?

Sin lugar a dudas el momento más emotivo de este proceso, hasta el día de hoy, ha sido el aterrizaje de ese vuelo procedente de Estambul (el pasado 6 de abril). Sabíamos que los meses de preparación, el trabajo realizado y el cariño puesto por parte de todas las personas que formamos parte de este proyecto “SOMOS”, era una garantía. Pero por nuestra cabeza solo pasaban sentimientos de admiración hacia estas valientes familias que confiaban sus vidas a algo desconocido, en busca de un futuro mejor; y a su vez de nervios de conseguir transmitir nuestra más cálida acogida y garantizarles que no están solos en esta nueva andadura.

La presentación de los grupos locales de patrocinio (así es como se les llama a los grupos de personas voluntarias) fue algo indescriptible. Las miradas hablaban solas: se podía leer por una parte BIENVENIDOS A CASA; y por la otra GRACIAS. Podríamos extendernos muchísimo más y tan sólo llevamos 4 días…

Una mirada a los retos por delante

Nos quedan retos por delante, muchos retos (gestionar expectativas, trámites, burocracias, aprendizaje del idioma, escolarización…) pero el mayor de ellos, sin duda, es no fallarles.

Seguiremos trabajando de manera coordinada con todas las partes implicadas desde el cariño.