Memoria Anual: Más de 30.500 personas acompañadas en la red SJM en 2020

El Servicio Jesuita a Migrantes publica un año más su Memoria Anual. El año 2020 ha sido un periodo intenso, en el que la pandemia covid descubrió la fragilidad colectiva, pero al mismo tiempo ha supuesto un tiempo de avance en la misión del SJM, que ha invitado a buscar respuestas comunes, más creativas y esperanzadas. Las entidades que forman parte de SJM han acompañado a 30.555 personas en 2020, de las cuales el 50% ha sido en espacios de primera acogida, muchos de ellos motivados y adaptados por la crisis social vivida debido al covid-19. Además, 817 personas han sido acogidas en comunidades de Hospitalidad, más de 5.600 han participado en programas de formación y empleo, más de 2.500 en itinerarios individualizados de acompañamiento psicosocial y jurídico, más de 1.880 mujeres han sido acompañadas en la línea específica, y alrededor de 7.200 personas han participado en iniciativas de ciudadanía, convivencia en la diversidad y sensibilización.

En 2020 se ha hecho presente y se ha consolidado el trabajo común desarrollado por las entidades que forman parte de la red SJM en 9 ciudades, así como la labor en alianza con otras organizaciones del Sector Social de la Compañía de Jesús y otras instituciones sociales y académicas jesuitas. La presencia y participación en redes externas, a nivel intraeclesial y europeo, amplía la mirada conjunta de acompañamiento al colectivo migrante en un mundo complejo, cambiante e interconectado.

En este tiempo de emergencia global se han desarrollado nuevos programas como el canal de atención virtual durante el estado de alarma o el lanzamiento de la serie de informes breves Lumen. La acogida en Hospitalidad ha priorizado el acompañamiento a aquellas personas más vulnerables. El trabajo en las fronteras interiores (CIE) y exteriores (Frontera Sur) ha supuesto nuevos retos más allá del trabajo cotidiano. Las otras líneas de trabajo han encontrado los espacios, adaptándose a una nueva realidad para seguir estando cerca de la población migrante, tratando de evitar la caída en la irregularidad y acompañando procesos de inclusión laboral, formativa y social.

SJM es un equipo humano que trabaja para acompañar, servir y defender los procesos de integración de las personas migrantes y sus derechos, buscando incidir y reflexionar para generar un debate público sobre las políticas en materia de migraciones. Está formado, según se recoge en esta Memoria, por 115 personas contratadas en las entidades miembro de la red, otras 11 en las oficinas técnicas y 1.322 personas voluntarias en diversos espacios e iniciativas. A todas ellas y a todas las personas que hacen posible la misión de SJM, muchas gracias por seguir estando cerca en un año tan complejo.

#SoloConUnaOportunidad: por la reforma del Reglamento de Extranjería para la integración de jóvenes que migran solos

La reforma del Reglamento de Extranjería propuesta por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y aún pendiente de aprobación por el Gobierno, supondría una apuesta por mejorar la vida de muchos jóvenes que llegaron solos a nuestro país y aún viven con nosotros. Desde SJM lanzamos la campaña #SoloConUnaOportunidad: una forma de visibilizar el impacto que esta decisión política tendría en la vida de miles de jóvenes migrantes. Actualmente, personas como Mohammed ven paralizada su trayectoria vital, ya que deben renovar sus papeles cumpliendo requisitos económicos pensados para población con alto poder adquisitivo. Con esta reforma, estos jóvenes podrían obtener un régimen de permisos de residencia ajustados a su realidad. Una medida que supondría mayor estabilidad en la situación administrativa de Mohamed, para poder centrarse exclusivamente en su curso de jardinería y en sus futuras oportunidades laborales.  

Además del desafío que supone migrar siendo menor de edad, sin compañía y sin redes de apoyo, los y las menores no acompañados que llegan a nuestro país se enfrentan a una regulación de extranjería que no se ajusta a su realidad vital y que exige requisitos de difícil alcance para continuar teniendo una autorización de residencia una vez son mayores de edad. Ante estas dificultades, el Ministerio ha publicado el pasado mes de marzo un borrador de propuesta de modificación de los artículos del Reglamento de Extranjería que regulan el régimen de los y las menores no acompañados, así como de aquellos jóvenes que acceden a la vida adulta tras haber estado tutelados por una administración. Este borrador se someterá a debate para su aprobación en el seno del Gobierno de España en el futuro inmediato. De la voluntad política depende esta decisión con la que miles de personas podrían optar a tener un futuro digno en nuestra sociedad.

¿Qué novedades incluiría esta reforma?

Consulta en esta tabla los principales cambios que se proponen:

Con la campaña #SoloConUnaOportunidad, jóvenes como Mohammed, que forman parte de algunos de los recursos de acompañamiento de la red SJM con este colectivo, cuentan sus planes de futuro que hoy por hoy siguen paralizados a la espera de una oportunidad que les permita participar plenamente en la sociedad y tener un proyecto vital más estable.

Esta campaña se enmarca dentro del trabajo conjunto de un grupo de organizaciones de sociedad civil en defensa de los derechos de la infancia migrante.

Conversaciones de corazón a corazón, una formación para la convivencia en sociedades plurales

El Servicio Jesuita a Migrantes, junto con Red Íncola, ha organizado la IV edición del curso “Pedagogía de la convivencia en sociedades plurales” durante los días 6, 7 y 8 de julio en Valladolid. El espacio de diversidad religiosa, la Casa de Ecología y Acogida Ana Leal y el proyecto europeo TIP han sido el marco en el que un total de 15 personas venidos de Navarra, Madrid, Bilbao, Valencia y Valladolid han podido reforzar su formación e intercambiar experiencias para la promoción de la diversidad religiosa y la convivencia intercultural.

El primer día, Silvia Arribas, responsable del espacio de diversidad religiosa de Red Íncola, realizaba el acercamiento práctico a diferentes tradiciones religiosas. Contamos con la participación del Centro Budista Kadampa, profundizando en las enseñanzas de buda y los beneficios de la meditación; y el capuchino Javier Morala nos mostró y pudimos practicar las herramientas del proyecto Lebab, de educación para la interioridad dirigido a jóvenes.

INEA fue el entorno en el que realizar las actividades de la segunda jornada. Félix Revilla SJ fue nuestro guía por la finca y el itinerario espiritual por los huertos ecológicos. Nos invitó a contemplar, conectar con la creación y la diversidad, siendo conscientes de que formamos parte de un “ecosistema social” donde la diversidad es fuente de enriquecimiento. ¿Cómo no vivir en un modelo de ecología integral, donde la ayuda mutua es el motor de las relaciones?

Por la tarde el eje fue el encuentro: Roberto, Lourdes y Pesca compartieron el espíritu del proyecto de Ecología y Acogida Ana Leal, y su testimonio de hospitalidad. Después tuvimos un encuentro interreligioso con personas de diferentes creencias. Un momento muy especial que terminó con una pequeña oración compartida del judaismo, fe Baha´i, islam y cristianismo.

El jueves, se sumergieron en el teatro social con Javier G. San Miguel “es una herramienta muy potente para ser consciente de la discriminación y del lenguaje del cuerpo” comentaba Macarena, de Pueblos Unidos en Madrid. Tras el taller, tuvimos la oportunidad de compartir la mañana con miembros de la Fundación La Merced Migraciones. Escuchamos el testimonio de Reda, un joven musulmán acogido en uno de los pisos de la entidad, y Oscar Salguero explicó el proyecto Salam, un ejemplo de buenas prácticas para la «promoción de la convivencia intercultural e interreligiosa y prevención de la intolerancia por motivos religiosos» y del trabajo en red.

Cerrábamos las jornadas en clave de oración, con danzas interreligiosas y un gran cuscús, con abrazos de miradas, un gran agradecimiento por todo lo vivido y deseando la siguiente edición en el 2022.

El SJM renueva su imagen corporativa

El Servicio Jesuita a Migrantes – España (SJM) renueva su imagen corporativa para seguir consolidando su trabajo de acompañamiento, servicio y defensa a las personas migrantes y refugiadas. Hace más de 10 años SJM nació como una red que aglutina a las organizaciones sociales jesuitas que trabajan en diversas ciudades acompañando a la población migrante. En los últimos tiempos, la red se ha ido consolidando en más espacios de la geografía española. Este cambio que afronta ahora la entidad responde a la misión y visión que nos ha acompañado desde nuestras raíces: la necesidad de responder a los cambios sociales y la convicción de que la movilidad y la adaptación es una cualidad y una condición intrínseca de todos los seres humanos.

Esta renovación de imagen y de la página web supone una apuesta actualizada que nos ayuda a comunicar quiénes somos en nuestro contexto actual. El nuevo logo responde a una figura simplificada, moderna y estilizada, con un color coherente con el del Sector Social de la Compañía de Jesús, al cual pertenece SJM. La tipografía suave simboliza la cercanía y la calidez con la que el personal profesional y voluntariado desempeñan su labor diaria.

La ‘m’ de migrantes representa nuestra esencia principal: la parte superior representa un puente de acercamiento a otras culturas y religiones, donde la diversidad es riqueza y la discriminación no tiene lugar. La parte inferior está formada por tres brazos que responden a las tres palabras que configuran el lema de la organización hermana del SJM, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS): acompañar, servir y defender.

SJM es una red de entidades que trabajan por la defensa de los derechos de las personas migrantes y su pleno acceso a la ciudadanía, presentes en 10 ciudades del territorio: Barcelona (Migra Studium), Bilbao (Fund. Ellacuría), Burgos (Atalaya Intercultural), Madrid (Pueblos Unidos-Padre Rubio), San Sebastián (Asoc. Loiolaetxea), Sevilla (Asoc. Claver), Tudela (Centro Lasa), Valencia (SJM Valencia), Valladolid (Red Íncola), además de una oficina técnica en Madrid y otra de atención en Melilla.

Más de 58.000 personas acompañadas por la red SJM en 2019

El Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) presenta su Memoria Anual 2019, un año en el que se ha consolidado la labor de acompañamiento, servicio y defensa de las personas migrantes y refugiadas, y su pleno acceso a la ciudadanía. Un total de 58.965 personas fueron acompañadas en 2019 por las obras que forman parte de la red en las distintas líneas de trabajo.

En la línea de Inclusión, que tiene por objetivo facilitar herramientas de integración a la población migrante en las ciudades en las que trabajamos, casi 40.000 personas fueron acompañadas en atención jurídica, laboral y psico-social individualizada; primera acogida y orientación básica; y en proyectos de empleabilidad y formación.

La oficina de Frontera Sur en Melilla, en la que se ofrece asesoría jurídica junto a la labor de observación de derechos humanos, fueron atendidas 530 personas de 21 nacionalidades distintas el pasado año; además de 130 acciones legales llevadas a cabo ante distintas autoridades e instituciones.

En Hospitalidad, la línea de acogida a personas migrantes forzosas especialmente vulnerables, 460 personas fueron acogidas residencialmente en más de 70 iniciativas solidarias tanto de grupos laicos, red de familias, como comunidades religiosas. El proyecto de Patrocinio Comunitario en País Vasco ha sido la acción más innovadora del año. 53 de las personas acogidas eran mujeres que formaron parte de proyectos específicos de género, así como muchas de las personas acogidas eran jóvenes no acompañados.

Otra de las líneas de trabajo es la presencia en CIE (Centros de Internamiento e Extranjeros) donde un grupo de personas voluntarias y técnicas visitan a los internos en 5 lugares diferentes del territorio. En 2019, además de presentar el noveno informe anual, se realizaron 1.462 visitas a 793 personas; y se llevaron a cabo 61 acciones legales con el fin de mejorar las condiciones de internamiento y trabajar por el fin de estos inhumanos centros.

Un fuerte impulso experimentó la línea de Diálogo Interreligioso, con la consolidación de tres espacios de sensibilización sobre la diversidad de creencias, por los que pasaron casi 7.000 personas (la mayoría alumnos de centros educativos) y la proliferación de numerosas actividades de intercambio cultural, en las que participaron más de 1.600 personas.  

La línea estratégica de Mujer Migrante y Trabajo del Hogar continuó con el apoyo a casi 5.000 mujeres, sobre todo en ámbito laboral y formativo. La labor se centró en el fortalecimiento de sus líneas de defensa de derechos en espacios de trabajo de hogar y cuidados y de sensibilización hacia la opinión pública, así como incidencia con autoridades políticas. En el área de Ciudadanía y Participación tuvieron lugar numerosas iniciativas novedosas e innovativas para fortalecer lazos comunitarios en los barrios e impulsar la autonomía y la voz propia de las personas migrantes. 420 personas pasaron por espacios de participación ciudadana y unas 1.500 por iniciativas de ocio y tiempo libre.El SJM agradece de forma sincera y cariñosa a todas las personas que hacen posible esta labor que tiene por objetivo alcanzar la justicia social y lograr una mayor inclusión e igualdad para las personas migrantes: más de 1.200 personas voluntarias y casi 70 miembros de los equipos técnicos y directivos que forman el equipo humano que impulsa el trabajo de SJM.