Publicamos el Anexo al Informe CIE 2019 ‘Diez años mirando a otro lado’

Publicamos el Anexo al Informe CIE 2019 con las cifras oficiales del Ministerio del Interior que, este año, llegan meses tarde y con escasos datos, incumpliendo la Ley de transparencia.

Aunque SJM siempre ha desarrollado sus informes anuales contrastando las cifras facilitadas por el Gobierno, esta vez se publicó sin la mayoría de ellas, algo injustificable incluso a pesar de la pandemia por COVID-19. Tal y como se apunta en el anexo “La falta de información suscita muchos interrogantes, no solo acerca de los motivos subjetivos de la falta de transparencia, sino también por las realidades objetivas que implica cada dato”.

El Informe CIE 2019 al que se anexa esta publicación, “Diez años mirando a otro lado”, se trata de la décima publicación de análisis e investigación sobre la situación de los CIE. Este trabajo anual estudia la larga lista de vulneraciones de derechos que se dan en el interior de estos centros, analiza el Reglamento CIE (que se incumple de forma constante y perpetúa un modelo carcelario que no garantiza los derechos recogidos en su contenido) y sintetiza las cifras de aquello que los equipos de SJM observan en sus visitas.

Los datos que aparecen en el anexo a este informe 2019 se dividen en tres secciones: una lista de ocho puntos que retratan el internamiento según las cifras oficiales, las cifras sobre internamiento y la visión sobre los CIE de los Fiscales Delegados de Extranjería, segmentada entre los siete CIE que hay en este momento en España.

El Sector Social de los Jesuitas se suma a las denuncias ciudadanas por la falta de asistencia jurídica y de información sobre derechos de las personas migrantes que llegan a Canarias

Son varias las organizaciones que denuncian la falta de asistencia letrada y de interpretación en las primeras labores de identificación de las personas migrantes que lleva a cabo la Policía en las islas Canarias, incluido el Ilustre Colegio de Abogados de las Palmas. De este modo, las personas se ven privadas de una garantía prevista por la ley. Desconociendo el marco legal, difícilmente pueden expresar sus necesidades de protección. Anteriormente, numerosas entidades han denunciado las pésimas condiciones de acogida a las personas migrantes que llegan a Canarias, tengan o no perfil de protección internacional: entre ellas, la Red Migrantes con Derechos, en la que se integra el Sector Social de la Compañía de Jesús.

El Sector Social, que forma parte del JRS (Servicio Jesuita a Refugiados) y con experiencia en frontera sur a través de SJM; en los países de origen y tránsito con Alboan y Entreculturas; y con infancia y juventud mediante la red Mimbre, mantiene un contacto estrecho con los secretariados diocesanos de migraciones, con otras entidades y con algunos periodistas que cubren la situación, apoyando su trabajo y sus reivindicaciones. A través de estas vías, está en contacto con algunos migrantes malienses con claro perfil de asilo a través de la protección subsidiaria que temen que se les devuelva sin haber podido solicitar protección internacional. Explican que al día siguiente de llegar la policía les entregó un documento. Un traductor se limitó a asegurarles que ese papel no implicaba necesariamente que fuesen a devolverlos. Pero ningún abogado les explicó sus derechos ni cómo solicitar la protección internacional. Tampoco les dieron el nombre de sus abogados e intérpretes, por lo que no pueden mantener el contacto. Pasados dos meses, están confinados en un hotel, pasando la cuarentena, sin que nadie les haya asesorado sobre sus derechos ni dado pasos para solicitar protección. Y temen que la Policía los devuelva a Mali, un país en conflicto armado, siquiera vía Mauritania.

CONSULTA AQUÍ EL COMUNICADO COMPLETO

La red Migrantes con Derechos lanza una campaña para frenar las devoluciones sumarias

La Red Migrantes con Derechos lanza una campaña de sensibilización contra las Devoluciones Sumarias, también llamadas «devoluciones en caliente».

Desde hace varios años la Red realiza un trabajo de denuncia y defensa ante la vulneración de derechos  en la Frontera; así mismo, acompaña con otras entidades de Iglesia a las personas que son devueltas masivamente.

Cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos emitió la Sentencia sobre este asunto, manifestamos nuestro malestar sobre la misma, precisamente porque evidenciamos el retroceso  en la protección de las personas migrantes y refugiadas.

Nos gustaría explicarte en qué consisten las Devoluciones sumarias conocidas como devoluciones «en caliente».

¿Sabes qué son las Devoluciones Sumarias?

Las personas extranjeras que entran a España por la valla de Ceuta y Melilla no acceden por un puesto fronterizo y la Ley de Extranjería dice que, en estos casos, hay que abrir un expediente sancionador que se tramita con un procedimiento administrativo de devolución.

En Ceuta y Melilla se aplican, de forma particular, los procedimientos de DEVOLUCIONES SUMARIAS, también llamadas «Devoluciones en caliente», que no cumplen con las suficientes garantías de protección de Derechos Humanos. ¿Cuáles son esas garantías que no se cumplen?

  • Las personas no son identificadas, por eso, no sabemos si son menores o solicitantes de asilo.
  • No tienen acceso a un abogado ni a recurrir esa decisión.
  • No hay traductor, entonces: ¿Cómo podemos llegar a saber su situación personal en su origen y el motivo por el que ha llegado?
  • Las personas están desamparadas. Antes había personas y organizaciones que documentaban lo sucedido. Ahora, esto está sancionado con una grave multa. NO LLEGAMOS A SABER LO QUE PASA DIRECTAMENTE.

Entrevista a Santiago Agrelo aquí.

Moria no puede ser el final del camino

El Servicio Jesuita a Migrantes lamenta la situación de abandono y el fracaso en la acogida de refugiados en Moria y en otros lugares de la Frontera Sur y reitera su compromiso y disponibilidad de su red de comunidades de hospitalidad en todo el territorio español.

Lesbos constituye un icono, después del incendio del campo de refugiados de Moria, del modelo fallido de política migratoria en Europa. En Lesbos se presenta un modelo de primera acogida que no tiene capacidad suficiente no solo para albergar, sino para acoger con dignidad a personas que están huyendo de la violencia y la guerra en sus lugares de origen. Esta situación se repite lamentablemente en otros lugares de la Frontera Sur europea, acompañados por el SJM.

En Moria se vive una situación insostenible desde hace cinco años, mientras Europa mira para otro lado. 

Un campo con capacidad para 3.000 personas y donde residen 13.000. De ellos un 40% son niños, de los cuales más de 400 son menores sin sus familias. Familias al completo que han tenido que abandonar sus hogares huyendo del conflicto y la muerte. También personas de distintas partes de África, donde la violencia es estructural.

Una Europa insolidaria que no ha sido capaz de cumplir con sus obligaciones de forma coordinada y que externaliza sus fronteras cada vez más. Muchos organismos internacionales como ACNUR, la OIM, especialmente en este tiempo de pandemia, habían advertido del peligro para los campos de refugiados de vivir estas condiciones de hacinamiento, por la imposibilidad de cubrir los requisitos mínimos sanitarios y de distanciamiento social.

La realidad del CETI de Melilla y lo vivido en la Plaza de toros de esa  ciudad autónoma, nos habla de tristes paralelismos.

También es significativo el posicionamiento de ACNUR, la OIM y de la Comisaria de Derechos Humanos del Consejo de Europa al respecto. Asimismo, se produce en la actualidad una «estabulación» de solicitantes de asilo en Melilla, Ceuta o Canarias, cortando su derecho fundamental a la libre circulación y a la libre elección de residencia, pese a la sentencia del Supremo que confirma ese derecho.

Europa parece que empieza a despertar muy tímidamente después de las manifestaciones en Alemania y en otros rincones del continente. Se espera con expectación el Nuevo Pacto sobre Migraciones y Refugio, aunque algunos expertos no auguran cambios significativos, que pongan en el centro a las personas y no las fronteras.

La iglesia católica, junto a toda la sociedad civil, ha puesto medios para realizar ayuda humanitaria, y comunidades como San Egidio o el propio Servicio Jesuita a Refugiados, entre otros, están acompañando y realizando intervenciones en distintos espacios de acogida e integración desde hace años.

Por su parte el Servicio Jesuita a Migrantes lleva acogiendo, acompañando e integrando a personas migrantes y refugiadas dentro de su red de Comunidades de Hospitalidad. Asimismo, colaborando estrechamente con el Gobierno central y los gobiernos autonómicos en el modelo de patrocinio comunitario implantado en el País Vasco, y que esperamos pronto se expanda en todo el territorio nacional.

Nuestros modelos en la red de Comunidades de Hospitalidad fomentan especialmente la acogida y el enraizamiento de las personas migrantes y refugiadas en la comunidad local a través del tejido social, modelos ampliamente exitosos en la experiencia acumulada de las últimas décadas.

Europa, los gobiernos y la ciudadanía en general, no podemos seguir mirando hacia otro lado sin actuar, como si no pasara nada. Es necesario que Europa, enraizada en sus valores fundacionales, esté a la altura de las circunstancias, trabajando unida, con respuestas comunes y solidarias, con un modelo de integración y arraigo en nuestras sociedades diversas y, sobre todo, respetando el derecho universal de las personas que solicitan asilo. Esta debería ser la verdadera agenda del Nuevo Pacto de Migraciones y Refugio que dentro de pocas semanas verá la luz en Europa.

El Servicio Jesuita a Migrantes reitera su compromiso y disponibilidad de nuestra red de hospitalidad, sumando en este empeño de dar una respuesta común, coordinada e integral poniendo en el centro a las personas migrantes y refugiadas, y entre ellas, las más vulnerables. 

El Tribunal Supremo confirma el derecho a la libre circulación de solicitantes de asilo por el territorio nacional

La sentencia impide al Ministerio de Interior la restricción de viaje a los solicitantes de asilo desde Melilla o Ceuta a otros puntos del territorio español y del espacio Schengen.

El SJM ha recibido la sentencia favorable del Tribunal Supremo fechada el 29 de julio de 2020 que sienta jurisprudencia sobre el derecho a la libre circulación por todo el territorio nacional de los solicitantes de asilo documentados, con la mera obligación legal de comunicar los cambios de domicilio: derecho que no puede restringirse a quienes solicitan protección internacional desde Melilla o desde Ceuta. El Comisario General de Extranjería y Fronteras no puede restringir derechos fundamentales sin apoyarse directamente en la ley, y la ley de asilo no le permite impedir la libre circulación de los solicitantes de asilo.

El Tribunal Supremo desmonta la interpretación que hace el Ministerio del Interior del sentido de los controles policiales de documentación previo al embarque entre Melilla (o Ceuta) y el resto del territorio español, incluso del territorio Schengen: no impide el paso de los solicitantes de asilo sobre la presuposición de que habían atravesado la frontera sin la documentación requerida para entrar en el espacio Schengen, sino que trata de controlar si las personas que han entrado en Melilla (o en Ceuta) sin necesidad de visado, tienen la documentación suficiente para acceder al resto de España o de los Estados del espacio Schengen. Y cuando se trata de solicitantes de asilo, lo que cuenta es que la tarjeta roja que los documenta es una autorización de residencia provisional que les reconoce el derecho fundamental a la libre circulación y a la libre elección de residencia con la mera obligación de notificar los cambios de domicilio.

El caso promovido por el SJM tiene una peculiaridad procesal si se compara con el que promovió CEAR en Ceuta y obtuvo una sentencia favorable con fecha de 28 de julio de 2020. El SJM ataca una resolución del Comisario General de Extranjería y Fronteras que denegaba a su defendido el derecho a viajar. CEAR ataca la validez de la mención “Válido solo en Ceuta” (o en Melilla) añadida a la tarjeta roja. El SJM también ha seguido esta vía en otros casos similares. Incluso, ha planteado algún recurso contencioso-administrativo por el procedimiento especial de protección de derechos fundamentales, que exige la intervención del Ministerio Fiscal por el interés público de la materia. Aún no tenemos sentencia del Tribunal Supremo, pero las alegaciones del Fiscal van en la línea de las sentencias de los tribunales superiores de justicia de Andalucía y de Madrid, en cuanto a lo que defendemos desde el SJM y desde CEAR en nuestros casos respectivos.

SJM está de enhorabuena, así como lo están las personas que solicitan asilo desde Ceuta y desde Melilla. El Ministerio del Interior no tiene margen para seguir imponiendo su interpretación viciada de la ley. Pero tenemos que vigilar para que Interior cambie su política más allá de acatar y cumplir cada sentencia sobre el asunto que pierde. Es preciso que el Ministerio del Interior cumpla la ley y proteja los derechos fundamentales, también de los solicitantes de asilo en Melilla y en Ceuta.

Más de 58.000 personas acompañadas por la red SJM en 2019

El Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) presenta su Memoria Anual 2019, un año en el que se ha consolidado la labor de acompañamiento, servicio y defensa de las personas migrantes y refugiadas, y su pleno acceso a la ciudadanía. Un total de 58.965 personas fueron acompañadas en 2019 por las obras que forman parte de la red en las distintas líneas de trabajo.

En la línea de Inclusión, que tiene por objetivo facilitar herramientas de integración a la población migrante en las ciudades en las que trabajamos, casi 40.000 personas fueron acompañadas en atención jurídica, laboral y psico-social individualizada; primera acogida y orientación básica; y en proyectos de empleabilidad y formación.

La oficina de Frontera Sur en Melilla, en la que se ofrece asesoría jurídica junto a la labor de observación de derechos humanos, fueron atendidas 530 personas de 21 nacionalidades distintas el pasado año; además de 130 acciones legales llevadas a cabo ante distintas autoridades e instituciones.

En Hospitalidad, la línea de acogida a personas migrantes forzosas especialmente vulnerables, 460 personas fueron acogidas residencialmente en más de 70 iniciativas solidarias tanto de grupos laicos, red de familias, como comunidades religiosas. El proyecto de Patrocinio Comunitario en País Vasco ha sido la acción más innovadora del año. 53 de las personas acogidas eran mujeres que formaron parte de proyectos específicos de género, así como muchas de las personas acogidas eran jóvenes no acompañados.

Otra de las líneas de trabajo es la presencia en CIE (Centros de Internamiento e Extranjeros) donde un grupo de personas voluntarias y técnicas visitan a los internos en 5 lugares diferentes del territorio. En 2019, además de presentar el noveno informe anual, se realizaron 1.462 visitas a 793 personas; y se llevaron a cabo 61 acciones legales con el fin de mejorar las condiciones de internamiento y trabajar por el fin de estos inhumanos centros.

Un fuerte impulso experimentó la línea de Diálogo Interreligioso, con la consolidación de tres espacios de sensibilización sobre la diversidad de creencias, por los que pasaron casi 7.000 personas (la mayoría alumnos de centros educativos) y la proliferación de numerosas actividades de intercambio cultural, en las que participaron más de 1.600 personas.  

La línea estratégica de Mujer Migrante y Trabajo del Hogar continuó con el apoyo a casi 5.000 mujeres, sobre todo en ámbito laboral y formativo. La labor se centró en el fortalecimiento de sus líneas de defensa de derechos en espacios de trabajo de hogar y cuidados y de sensibilización hacia la opinión pública, así como incidencia con autoridades políticas. En el área de Ciudadanía y Participación tuvieron lugar numerosas iniciativas novedosas e innovativas para fortalecer lazos comunitarios en los barrios e impulsar la autonomía y la voz propia de las personas migrantes. 420 personas pasaron por espacios de participación ciudadana y unas 1.500 por iniciativas de ocio y tiempo libre.El SJM agradece de forma sincera y cariñosa a todas las personas que hacen posible esta labor que tiene por objetivo alcanzar la justicia social y lograr una mayor inclusión e igualdad para las personas migrantes: más de 1.200 personas voluntarias y casi 70 miembros de los equipos técnicos y directivos que forman el equipo humano que impulsa el trabajo de SJM.

Mujeres Emprendedoras surgidas del Grupo Mujeres Migrantes del SJM

Patricia Azpelicueta e Isabel Acosta son la inspiración para otras Mujeres del Servicio Jesuita a Migrantes de Valencia ahora reconocidas por sus emprendimientos en moda activista (@makayole) y Coach ontológico empresarial (@isabele.acosta).

Hace más de un año decidieron formar parte del grupo de Reconstruyendo Historias del área Mujer-Migrante, allí hablaban de “Empoderamiento”, y se empoderaban, hablaron de “empresa y viabilidad”, y crearon la suya propia.

Las mujeres del SJM Valencia, área coordinada por Angélica Zuluaga L., recorren un camino de acompañamiento, reflexión sobre el proceso migratorio y las decisiones, utilizando el arte como forma de expresión. Han realizado varias perfomances con relatos sobre su propia experiencia migratoria, escribieron y leyeron relatos en la celebración del Día del Comercio Justo en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia,  han organizado un Recital de Poesía el Día de la Celebración de la Navidad de los Pueblos y hasta una Pasarela por los Derechos de la Mujer, desfilaron consignas de: Solidaridad, Igualdad, Respeto, Integración y demás conceptos que querían poner de moda.

Pero no sólo utilizaron el arte y las palabras, sino que fueron más allá y trabajaron sobre las posibilidades de ser sus propias jefas, imaginando un sueño, el de tener sus propios negocios.

A través de un trabajo en red entre el Servicio Jesuita a Migrantes y La Fundación Novaterra, han iniciado un camino inspirador para muchas mujeres que han decidido migrar, ellas tenían las fuerzas y el SJM las razones necesarias para apoyar sus ideas, así surgen estas emprendedoras que han logrado arrancar sus proyectos gracias al cobijo del SJM, el Programa de Emprendedurismo de Novaterra y el financiamiento de Caixa Popular. Un programa inspirado en el programa de microcrédito del Nobel de la Paz  Muhammad Yunus después de su visita a Valencia de la mano de Tandem Social, hace dos años.

Llega el COVID 19, el estado de Alarma, pero gracias al compromiso y credibilidad de Mavi Leida Fernández de la Fundación Novaterra y su acompañamiento a través de las TIC´s nueva modalidad adoptada y al apoyo de La Caixa Popular fue un pilar fundamental para el sostén de los proyectos, es que han llegado hasta aquí.

Así lo relata tan bien en su artículo de Valencia Plaza Ana Mansergas

<<Ser emprendedora y mujer no es nada fácil de primeras. Y si a esto se le suma  la época del confinamiento, más se complica el asunto. Pero a veces los retos son tan complicados como maravillosos, y este es el caso de 4 mujeres valientes que han podido poner en marcha sus proyectos gracias a la visita en 2018 del Premio Nobel Yunus y a los microcréditos.>>

Maka y Olé es el emprendimiento  de Patricia Azpelicueta, dedicado a la venta online de Moda Activista. Una moda que se preocupa no sólo por ser sostenible, orgánica y ética, desde los materiales utilizados; sin contaminación ni explotación laboral; sino también con un fuerte compromiso social y ético con diferentes causas.

Sus camisetas, sudaderas, bolsos y accesorios tienen diferentes colecciones y cada camiseta es una reflexión y tiene una historia. La Colección Fine Art donde reflexionamos sobre La “Vibración Universal”, “Microcosmo y macrocosmo”, “Qué es la Identidad?”, “La tierra no nos pertenece nosotros pertenecemos a la tierra”, “La última fuente de agua pura”; no dejará indiferente a nadie. Se suman los Collages del artista plástico valenciano Enric Gimeno, que reflexiona sobre las “Nuevas Masculinidades”, “La construcción de Género, “la Libre circulación de las personas” y nuestros Eco Diseño como “La melancolía de las ballenas”, El Agua, “Black rain”, los Océanos,” Abraza a la Madre Naturaleza”. Podéis encontrar más info en @makayole. 

Patricia Azpelicueta / Foto cedida por Novaterra

Otra de las emprendedoras es Isabele Acosta Integración y Acción que  ofrece programas empresariales y personales adaptados a esta nueva sociedad líquida, mediante talleres, charlas y sesiones individuales y grupales de coaching, ofreciendo estrategias actuales para gestionar los continuos cambios y aprender a fluir con la incertidumbre.

Su proyecto busca satisfacer las necesidades personales y empresariales proponiendo una mirada diferente que permita adaptarse a este entorno cambiante. Su experiencia profesional la complementa una certificación en Coach Ontológico Empresarial y otros estudios en dinámica y desarrollo del ser humano.

Esto le ha permitido fusionar diversas metodologías en la ejecución de talleres de perfeccionamiento personal, empresariales y seminarios de Coaching. Más información en @isabele.acosta.

Isabele Acosta / Foto cedida por Novaterra

Y como lo importante es el Camino, aquí siguen estas mujeres, resistiendo y dando guerra y demostrando que como dice el lema preferido de Maka y Olé, que son las palabras del filósofo y escritor Eduardo Galeano “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo”.

El programa está abierto a otras mujeres que quieran acceder al mismo para emprender sus proyectos a mujervalencia@sjme.org a través de Angélica Zuluaga, ó Fundación Novaterra mleida@novaterra.org.es a través de Mavi Leida Fernández.

Sentencia a favor del derecho fundamental a la libre circulación de personas solicitantes de protección internacional

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid falla a favor de las tesis del SJM en una sentencia que afirma queel impedimento a trasladarse al territorio nacional peninsular de las personas solicitantes de protección internacional provistos de tarjeta roja vulnera su derecho a la libre circulación recogido en el artículo 19 de la Constitución, en relación también con los artículos 13.1 y 10.2 de la Constitución.

Se trata de la primera sentencia de este tipo relativa a Melilla, aunque es consistente con una línea doctrinal asentada en otras sentencias del mismo tribunal, así como del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, reconociendo el derecho a trasladarse desde Melilla (o Ceuta) al territorio peninsular de los solicitantes de protección internacional cuya solicitud ha sido admitida a trámite y están debidamente documentados, puesto que se encuentran en situación regular en España.

El SJM espera que el Comisario General de Extranjería y Fronteras asuma la sentencia. Ya el pasado 23 de abril de 2018 el TSJM había suspendido cautelarmente la decisión de no permitir el traslado, ordenando a la CGEF indicar fecha y hora concreta para pasar a territorio peninsular. Más, que deje de impedir el traslado a la Península de los solicitantes de protección internacional debidamente documentados como tales en Ceuta y Melilla. Incluso, que deje de indicar en las “tarjetas rojas” la limitación “solo válido en Melilla” o “solo válido en Ceuta”. De otro modo, no respeta el ordenamiento jurídico.

Además, el SJM viene denunciando que las personas solicitantes de protección internacional en Melilla no pueden acceder al resto de derechos materiales de acogida reconocidos en la legislación, y a los que sí tendrían acceso en cualquier otro punto del territorio nacional. La discriminación venía siendo doble ya que no se les permitía el acceso a sus derechos ni trasladarse a otro lugar donde poder ejercerlos. En estas condiciones, no impedir la salida de las personas que solicitan protección internacional en Melilla debe ir de la mano de posibilitar su acceso en el Sistema de Acogida e Integración de Refugiados.