Respuestas humanitarias ante la crisis de Ucrania

Desde que el pasado jueves 24 de febrero de 2022 el gobierno ruso de Vladimir Putin decidiese iniciar una operación militar para invadir Ucrania, cientos de miles de personas han abandonado sus hogares para huir a países vecinos como Polonia, Hungría, Rumanía o Moldavia. A fecha de 2 de marzo, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) cifra en más de 1 millón las personas que ya han cruzado las fronteras exteriores en la primera semana de conflicto bélico. Según estimaciones de la Comisión Europea, entre 2,5 y 6,5 millones de ucranianos pueden verse obligados a desplazarse por el conflicto armado, y entre 1,2 y 3,2 millones de ellos y ellas solicitarán protección internacional. 

Las organizaciones sociales jesuitas que trabajamos con población migrante y refugiada hemos seguido con especial preocupación los acontecimientos en Ucrania. Nos unimos al Papa Francisco en el dolor por la “diabólica insensatez de la violencia” y en pedir a todas las partes que “se abstengan de cualquier acción que pueda causar más sufrimiento”. Las entidades de cooperación internacional (Alboan y Entreculturas) junto a la Red Xavier han activado un protocolo de emergencia para colaborar en la sostenibilidad de los programas humanitarios que el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) Europa y otras entidades de la Compañía de Jesús están llevando a cabo, movilizando recursos en todo el mundo para proporcionar apoyo inmediato en Ucrania y en los países vecinos. 

La respuesta de la Unión Europea: abogando por una respuesta acogedora.

La Comisión Europea ha propuesto la aplicación de la Directiva de Protección Temporal a los refugiados ucranianos, lo que les otorgaría automáticamente una autorización de residencia y trabajo en los estados miembros. La propuesta ha sido aprobada por la UE el jueves 3 de marzo en Bruselas.

Acogemos con satisfacción la respuesta positiva inicial de los Estados Miembros de la UE, decididos a reaccionar como Unión y a proporcionar protección a las personas que huyen de Ucrania y apoyamos firmemente la propuesta de activar el procedimiento para proporcionar protección temporal en casos de máxima afluencia de refugiados, tal y como prevé la Directiva de Protección Temporal.

Queremos subrayar que todas las personas que huyen del conflicto en Ucrania deberían poder salir del país, independientemente de su nacionalidad. Una vez estén a salvo, y en condiciones de acogida adecuadas, las necesidades de protección de los nacionales de terceros países que no sean ucranianos pueden evaluarse de acuerdo con los procedimientos existentes y puede y debe facilitarse la repatriación de quienes deseen regresar a sus países de origen.

Además de la respuesta inmediata, los Estados Miembros de la UE deben debatir y acordar rápidamente un plan de reparto de responsabilidades, que incluya medidas claras de reubicación, para garantizar que la carga de trabajo de los países vecinos de Ucrania se mantenga bajo control y que puedan garantizarse las normas de protección y las condiciones de acogida de la UE. Por último, también es imprescindible reconocer las necesidades de protección de los ucranianos que ya estaban fuera del país cuando empezó el conflicto.

A nivel español: voluntad de protección y diálogo de administraciones con entidades sociales.

El Gobierno español se ha comprometido “a estar alineado con la decisión que adopte el Consejo de la Unión Europea en lo relativo a la posible concesión de protección temporal en caso de afluencia masiva de personas desplazadas y a medidas de fomento de un esfuerzo equitativo entre los Estados miembros para acoger a dichas personas y asumir las consecuencias de su acogida”Según se recoge en la declaración institucional del 1 de marzo, “con respecto a los ciudadanos ucranianos que viven en España, se adoptarán las medidas necesarias para garantizar que puedan permanecer y trabajar en nuestro país, acceder a la atención sanitaria y educativa, así como a las ayudas sociales que correspondan».

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha iniciado los contactos y trámites para coordinar y preparar el dispositivo de acogida de personas procedentes de Ucrania. En los últimos días, se han llevado a cabo reuniones entre el Ministerio y las Comunidades Autónomas, con las ONGs que forman parte del sistema público de acogida de refugiados y con organizaciones de la comunidad ucraniana en España

La acción de JRS Europa y sus oficinas nacionales con la población que huye de Ucrania (comunicado del 1 de marzo).

En Ucrania: ayudar a los que huyen, apoyar a los desplazados internos.

En Lviv (Leópolis), donde está presente JRS, la situación de seguridad sigue siendo relativamente tranquila. Muchas personas están llegando desde otras partes de Ucrania. La mayoría pretende llegar a la frontera polaca y a menudo necesita apoyo o un lugar donde pasar la noche en su camino. La casa de refugiados de JRS, con una capacidad de alrededor de 20 personas, se utiliza actualmente con ese fin. También la casa de retiros de los jesuitas se ha convertido inmediatamente en una casa de tránsito para los desplazados.

En Rumanía: JRS en primera línea.

Entre el 24 y 28 de febrero, 70.000 personas pasaron de Ucrania a Rumanía. Unas 30.000 de ellas se fueron rápidamente a otros países de la UE, mientras que 28.000 optaron por quedarse. Por el momento, solo una pequeña minoría solicitó oficialmente asilo, por lo que la mayoría son legalmente migrantes y no tienen derecho a ser acogidos como solicitantes de asilo. Tanto las autoridades como los ciudadanos rumanos están mostrando un gran entusiasmo por acoger a las personas, aunque todavía es necesario coordinar las distintas respuestas.

JRS en Rumanía está prestando apoyo tanto en los centros para solicitantes de asilo a lo largo de las fronteras como a las personas que no están en los centros, proporcionando paquetes de bienvenida, actuando como mediador entre los donantes privados, las organizaciones gubernamentales y las personas necesitadas, apoyando a las personas para que lleguen a los aeropuertos y a las estaciones de tren, proporcionando alojamiento en el propio refugio de JRS y buscando más alojamiento para las personas necesitadas.

En Polonia y Hungría: crear y apoyar una infraestructura de acogida.

Polonia es por el momento el país que recibe más llegadas de personas procedentes de Ucrania. Muchos se están quedando con familiares y amigos, así como viajando a otros países de la UE. JRS se está movilizando para facilitar el transporte de las personas desde las fronteras, así como para proporcionar suministros básicos y apoyar a las personas en búsqueda de un alojamiento provisional a través de ayudas al alquiler. Se está organizando un apoyo adicional en forma de asistencia legal, administrativa y psicológica.

Por el momento, Hungría está recibiendo un número menor de personas, incluidos los húngaros que vivían al otro lado de la frontera en Ucrania. El gobierno ha expresado su voluntad de apoyar a los refugiados y la población húngara está reaccionando de forma muy acogedora. JRS tiene una pequeña presencia en el país y en este momento está evaluando la mejor manera de ser útil. Hungría es tradicionalmente un país de tránsito para los refugiados, pero en este caso, si el conflicto continúa, es probable que muchos ucranianos quieran quedarse. Por lo tanto, JRS ya está estudiando las necesidades de apoyo a medio plazo, como el apoyo al alojamiento a largo plazo, junto a las necesidades más inmediatas como el suministro de alimentos y atención sanitaria.

En el sureste de Europa: prepararse desde «la segunda línea».

Teniendo en cuenta la experiencia de la crisis de Crimea en 2014, JRS en el Sureste de Europa (Croacia, Bosnia-Herzegovina, Serbia, Kosovo, Macedonia del Norte) también se está preparando para recibir a algunos refugiados ucranianos si el conflicto persiste. El plan de contingencia está preparado, incluyendo la búsqueda de posibles alojamientos en familias, parroquias y casas de los jesuitas. Se están estableciendo los contactos pertinentes con las autoridades gubernamentales y los municipios, como la ciudad de Zagreb en Croacia, para estar preparados con una respuesta basada en la hospitalidad en caso de necesidad.

PUEDES APOYAR AQUÍ LA ACCIÓN DE JRS CON LAS PERSONAS DESPLAZADAS POR LA GUERRA EN UCRANIA