Conversaciones de corazón a corazón, una formación para la convivencia en sociedades plurales

El Servicio Jesuita a Migrantes, junto con Red Íncola, ha organizado la IV edición del curso “Pedagogía de la convivencia en sociedades plurales” durante los días 6, 7 y 8 de julio en Valladolid. El espacio de diversidad religiosa, la Casa de Ecología y Acogida Ana Leal y el proyecto europeo TIP han sido el marco en el que un total de 15 personas venidos de Navarra, Madrid, Bilbao, Valencia y Valladolid han podido reforzar su formación e intercambiar experiencias para la promoción de la diversidad religiosa y la convivencia intercultural.

El primer día, Silvia Arribas, responsable del espacio de diversidad religiosa de Red Íncola, realizaba el acercamiento práctico a diferentes tradiciones religiosas. Contamos con la participación del Centro Budista Kadampa, profundizando en las enseñanzas de buda y los beneficios de la meditación; y el capuchino Javier Morala nos mostró y pudimos practicar las herramientas del proyecto Lebab, de educación para la interioridad dirigido a jóvenes.

INEA fue el entorno en el que realizar las actividades de la segunda jornada. Félix Revilla SJ fue nuestro guía por la finca y el itinerario espiritual por los huertos ecológicos. Nos invitó a contemplar, conectar con la creación y la diversidad, siendo conscientes de que formamos parte de un “ecosistema social” donde la diversidad es fuente de enriquecimiento. ¿Cómo no vivir en un modelo de ecología integral, donde la ayuda mutua es el motor de las relaciones?

Por la tarde el eje fue el encuentro: Roberto, Lourdes y Pesca compartieron el espíritu del proyecto de Ecología y Acogida Ana Leal, y su testimonio de hospitalidad. Después tuvimos un encuentro interreligioso con personas de diferentes creencias. Un momento muy especial que terminó con una pequeña oración compartida del judaismo, fe Baha´i, islam y cristianismo.

El jueves, se sumergieron en el teatro social con Javier G. San Miguel “es una herramienta muy potente para ser consciente de la discriminación y del lenguaje del cuerpo” comentaba Macarena, de Pueblos Unidos en Madrid. Tras el taller, tuvimos la oportunidad de compartir la mañana con miembros de la Fundación La Merced Migraciones. Escuchamos el testimonio de Reda, un joven musulmán acogido en uno de los pisos de la entidad, y Oscar Salguero explicó el proyecto Salam, un ejemplo de buenas prácticas para la «promoción de la convivencia intercultural e interreligiosa y prevención de la intolerancia por motivos religiosos» y del trabajo en red.

Cerrábamos las jornadas en clave de oración, con danzas interreligiosas y un gran cuscús, con abrazos de miradas, un gran agradecimiento por todo lo vivido y deseando la siguiente edición en el 2022.