Primer encuentro de voluntarios del programa de visitas a CIE

El pasado 12 de mayo, por primera vez, se celebró una reunión de todas las personas voluntarias que forman parte de los equipos de visitas a los Centros de Internamiento de Extranjeros de Barcelona, Valencia, Algeciras y Madrid. Ha sido un encuentro virtual donde los propios voluntarios han tenido la oportunidad de conocerse más e intercambiar experiencias de un trabajo común, como es “acompañar, servir y defender” a las personas que se encuentran internadas en los CIE.

Voluntarios – antiguos y nuevos – han puesto palabras a la cantidad de sentimientos que despierta conocer y acompañar a quienes están privados de libertad tras las rejas “atrapasueños”, como definieron los CIE. Durante el encuentro Cristina Manzanedo e Ilham Ennmer, nos compartieron sus testimonios, acercándonos historias de vida con las que se crea un vínculo que acompaña más allá de las visitas, y personas a las que pretendemos devolver la dignidad que creen haber perdido al estar internadas en esos centros.

Cristina relató su historia siguiendo muy de cerca el caso de Samba Martine, mujer congoleña fallecida en el CIE de Madrid hace ya diez años por una acumulación de negligencias médicas e Ilham, por su parte, compartió su experiencia como traductora en el CIE de Algeciras ciudad que, aseguró, no pudo volver a ver de la misma forma desde que comenzó el voluntariado, su percepción del lugar cambió hasta en las cosas más cotidianas, como pasear por sus calles o bañarse en la playa.

En el encuentro se destacó la importancia del trabajo en red y la necesaria convergencia entre el trabajo jurídico y la movilización ciudadana para conseguir un mundo más justo y libre de estos Centros de Internamiento de Extranjeros.

El sentimiento general de agradecimiento por poder compartir relatos y cargar las pilas los unos a los otros, se mezclaba con aquellas sensaciones compartidas que salían a la luz al hablar de tan duro trabajo «Impotencia, pero también esperanza por el compromiso de tantas pequeñas personas«. En el espacio también hubo lugar para las sugerencias y nadie mejor que aquellas personas que cruzan las puertas de los CIE para hacerlo.

AGRADECEMOS a todas las personas que entregan su tiempo a acompañar a aquellos que están al otro lado de los muros de un CIE, siendo ejemplo de servicio y testimonio de esperanza para continuar “remando todos hacia un mismo objetivo, dejando de lado las fronteras”.