El Patrocinio Comunitario como forma de Hospitalidad

Avanzar hacia una cultura de la acogida y el encuentro, tal y como nos insta el Papa Francisco en tantas ocasiones, resulta fundamental para “buscar puntos de contacto, tender puentes, proyectar algo que incluya a todos […]. Y el sujeto de esta cultura es el pueblo” (Fratelli Tutti, 216).

El Patrocinio comunitario como modelo de acogida pone el protagonismo en la sociedad civil y sus instituciones sociales, como actores fundamentales a la hora de acompañar a las personas refugiadas que llegan a nuestro país

Andriuska Surga, es una de las profesionales del Centro Padre Lasa – perteneciente a la red de entidades del Servicio Jesuita a Migrantes en España – que ha acompañado el proceso de acogida de dos familias sirias que llegaron a Tudela (Navarra) el pasado 6 de abril bajo este modelo de Patrocinio Comunitario. Nos cuenta cómo ha sido y cómo está siendo la experiencia.

¿Qué es Patrocinio Comunitario?

El patrocinio comunitario es un modelo en el que la propia comunidad es la que acoge y acompaña integralmente a las familias recién llegadas. No es más que abrirle los brazos y el corazón a las personas y orientarlas, aconsejarlas, cuidarlas y respetarlas de igual a igual; ser la red de apoyo de personas que desconocen el entorno.

Se trata de que la propia población tome conciencia de los problemas, reconozca la necesidad de un cambio y realice una búsqueda común de soluciones, con una actitud dinámica que suscite iniciativas colaborativas.

¿Por qué querer involucrarse en un programa de Patrocinio Comunitario desde el Centro Padre Lasa?

Desde sus orígenes, el Centro Padre Lasa pretende acompañar, servir y defender a las personas migrantes y en riesgo de exclusión, a través de intervenciones psicosociales respetando los procesos de cada persona y poniendo como foco la comunidad y la implicación de la propia persona en dicho proceso.

Las experiencias de patrocinio comunitario son un ejemplo de responsabilidad y esfuerzo colectivo y compartido. No teníamos ninguna duda de que Tudela, desde la calidez de las personas que conforman la localidad, la diversidad que la caracteriza y la variedad de recursos, era un lugar idóneo para llevar a cabo este proyecto pionero en España.

¿Cómo ha sido el proceso? La preparación previa, formación de los equipos y voluntarios involucrados en la acogida, organización de sociedad civil, acomodación de viviendas, demás detalles…

Si tuviésemos que resumir en tres palabras la fase previa a la llegada nos quedaríamos con ilusión, cariño y agradecimiento (con todo el trabajo que ello conlleva).

Hemos disfrutado y aprendido muchísimo durante el proceso y nos sentimos muy afortunados/as de la red que mueve este proyecto. Entidades públicas y privadas Internacionales, Estatales, Autonómicas, Locales, de la red del SJM, empresas familiares, comercios, personas a título individual… En fin… Toda una familia numerosa que se mueve alrededor de este proyecto “SOMOS”.

¿Cómo fue el recibimiento de las familias?

Sin lugar a dudas el momento más emotivo de este proceso, hasta el día de hoy, ha sido el aterrizaje de ese vuelo procedente de Estambul (el pasado 6 de abril). Sabíamos que los meses de preparación, el trabajo realizado y el cariño puesto por parte de todas las personas que formamos parte de este proyecto “SOMOS”, era una garantía. Pero por nuestra cabeza solo pasaban sentimientos de admiración hacia estas valientes familias que confiaban sus vidas a algo desconocido, en busca de un futuro mejor; y a su vez de nervios de conseguir transmitir nuestra más cálida acogida y garantizarles que no están solos en esta nueva andadura.

La presentación de los grupos locales de patrocinio (así es como se les llama a los grupos de personas voluntarias) fue algo indescriptible. Las miradas hablaban solas: se podía leer por una parte BIENVENIDOS A CASA; y por la otra GRACIAS. Podríamos extendernos muchísimo más y tan sólo llevamos 4 días…

Una mirada a los retos por delante

Nos quedan retos por delante, muchos retos (gestionar expectativas, trámites, burocracias, aprendizaje del idioma, escolarización…) pero el mayor de ellos, sin duda, es no fallarles.

Seguiremos trabajando de manera coordinada con todas las partes implicadas desde el cariño.